{"id":7741,"date":"2026-10-03T12:28:08","date_gmt":"2026-10-03T17:28:08","guid":{"rendered":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/?p=7741"},"modified":"2026-10-03T12:30:47","modified_gmt":"2026-10-03T17:30:47","slug":"fumigar-la-coca-cuando-el-estado-insiste-durante-decadas-en-la-solucion-ineficaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2026\/10\/03\/fumigar-la-coca-cuando-el-estado-insiste-durante-decadas-en-la-solucion-ineficaz\/","title":{"rendered":"Fumigar la coca: cuando el Estado insiste durante d\u00e9cadas en la soluci\u00f3n ineficaz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra contras las drogas en Colombia fue, en la obra period\u00edstica de Germ\u00e1n Castro Caycedo, el pretexto de Estados Unidos para lograr una conquista geopol\u00edtica sin hacer uso de su poderoso despliegue militar. Sin amenazas ni oposici\u00f3n de los gobiernos en Am\u00e9rica Latina, logr\u00f3 desplegar aviones de vigilancia, radares, mercenarios y toda una log\u00edstica de control territorial que se mantuvo a\u00fan en los gobiernos m\u00e1s cr\u00edticos de la pol\u00edtica exterior de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El consumo incontrolable de coca\u00edna por parte de los ciudadanos estadounidenses ha sido una variable invisible en el discurso de la guerra contra el narcotr\u00e1fico. La apuesta ha sido convertir a los pa\u00edses del sur de la frontera en zonas de guerra que han costado millones de muertos, desplazamientos y un largo listado de consecuencias que van desde el desequilibrio pol\u00edtico al interior de los pa\u00edses, hasta el deterioro ambiental causado por la deforestaci\u00f3n y la fumigaci\u00f3n; sin dejar a un lado las afectaciones de esta \u00faltima estrategia sobre la salud humana. Hay denuncias de abortos espont\u00e1neos y deformaciones en neonatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de una historia que ya se conoce de principio a fin, el gobierno de Abelardo de la Espriella quiere reactivar la aspersi\u00f3n a\u00e9rea sobre los cultivos de coca y prepara un plan piloto con glufosinato de amonio, un nuevo herbicida que se ensayar\u00e1 sobre suelo colombiano. La f\u00f3rmula qu\u00edmica cambia, pero la estrategia es la misma que Germ\u00e1n cuestion\u00f3 durante d\u00e9cadas: fumigar territorios rurales para enfrentar un problema que nunca se resolvi\u00f3 desde el aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presidente De la Espriella no deja dudas sobre su prop\u00f3sito. \u201cHay que fumigar la fuente primigenia de todas las formas de violencia en Colombia: los cultivos il\u00edcitos\u201d, afirm\u00f3 recientemente. Dijo haber impartido la orden de reanudar las fumigaciones desde el primer d\u00eda de su Gobierno y sostuvo que quienes obstaculizan esa pol\u00edtica contribuyen, directa o indirectamente, a que el narcotr\u00e1fico se extienda. \u201cLa fumigaci\u00f3n va y lo voy a lograr\u201d, concluy\u00f3. \u201cLo har\u00e9 cueste lo que cueste\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La decisi\u00f3n empieza a materializarse. El Consejo Nacional de Estupefacientes autoriz\u00f3 una fase experimental, limitada a un m\u00e1ximo de 1.000 hect\u00e1reas y siete d\u00edas de operaci\u00f3n, para probar desde aeronaves tripuladas el glufosinato de amonio 200 SL como herramienta de erradicaci\u00f3n de cultivos il\u00edcitos. El ensayo fue proyectado inicialmente para Putumayo y est\u00e1 temporalmente suspendido por decisiones judiciales mientras se revisa el cumplimiento de requisitos ambientales, sanitarios y de participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una palabra en la decisi\u00f3n oficial que merece atenci\u00f3n: experimental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia vuelve a discutir si debe lanzar desde el aire un herbicida sobre zonas rurales para determinar qu\u00e9 tan eficaz resulta y cu\u00e1les podr\u00edan ser sus efectos. Resulta aterrador aceptar que se desconocen las posibles consecuencias sobre la salud y sobre el medio ambiente. El producto ya es utilizado como herbicida en actividades agr\u00edcolas y ha sido evaluado internacionalmente, pero eso no equivale a conocer todas las consecuencias de dispersarlo desde el aire, en las condiciones particulares de las regiones cocaleras colombianas, sobre ecosistemas biodiversos y territorios habitados. La propia Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud registra evaluaciones toxicol\u00f3gicas del glufosinato de amonio y ha establecido valores de ingesta diaria admisible y dosis aguda de referencia; su clasificaci\u00f3n de plaguicidas lo ubica en la categor\u00eda II de peligrosidad aguda, correspondiente a sustancias moderadamente peligrosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es, por tanto, suficiente con decir que no se trata de glifosato. La historia en Colombia obliga a preguntar mucho m\u00e1s. La misma respuesta con otro nombre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Experimentaci\u00f3n en suelo colombiano para beneficio de grandes capitales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alfredo Molano Jimeno reconstruy\u00f3 una parte importante de esa historia en su columna <em>Lluvia de venenos, un viejo m\u00e9todo con nuevos herbicidas<\/em>, publicada en <em>Cambio<\/em>. Su punto de partida es justamente ese: puede cambiar el producto, pero el m\u00e9todo con el que Colombia enfrenta el problema lleva d\u00e9cadas repiti\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Molano retrocede hasta el Gobierno de Belisario Betancur. En plena bonanza marimbera, representantes de Estados Unidos promovieron un ensayo de fumigaci\u00f3n en la Sierra Nevada de Santa Marta. La Polic\u00eda dispers\u00f3 desde un helic\u00f3ptero un producto sobre la parte alta de la cuenca del r\u00edo Fr\u00edo. Seg\u00fan su reconstrucci\u00f3n, nunca se estableci\u00f3 p\u00fablicamente qu\u00e9 sustancia hab\u00eda sido utilizada y en la zona afectada quedaron durante a\u00f1os pajonales amarillentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s vino la coca y, con ella, otra generaci\u00f3n de soluciones qu\u00edmicas. Durante el Gobierno de C\u00e9sar Gaviria se consolid\u00f3 el uso del glifosato para erradicar cultivos il\u00edcitos. La l\u00f3gica parec\u00eda sencilla: si la erradicaci\u00f3n manual avanzaba m\u00e1s lentamente que la siembra, hab\u00eda que multiplicar la capacidad de destrucci\u00f3n desde el aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el Gobierno de Ernesto Samper, en medio del proceso 8.000 y de la descertificaci\u00f3n estadounidense, la presi\u00f3n de Washington sobre la pol\u00edtica antidrogas colombiana aument\u00f3. Las fumigaciones continuaron. Con Andr\u00e9s Pastrana y el Plan Colombia se ampliaron nuevamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la coca tampoco desapareci\u00f3. Entonces apareci\u00f3 otra soluci\u00f3n: surgi\u00f3 la idea de traer un hongo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Molano recuerda uno de los episodios m\u00e1s inquietantes esta historia. Cuando las fumigaciones con glifosato empezaban a mostrar resultados inferiores a los esperados, surgi\u00f3 la propuesta de aumentar las concentraciones del herbicida, agregar nuevos componentes e introducir un microorganismo del g\u00e9nero <em>Fusarium oxysporum<\/em> para atacar los cultivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta gener\u00f3 resistencias dentro del propio Estado. Seg\u00fan Molano, cuando los funcionarios nacionales pidieron evaluaciones del ICA y del Ministerio de Salud comenzaron las presiones. Representantes colombianos fueron convocados a reuniones en Washington, primero con el Departamento de Agricultura y despu\u00e9s con miembros del Congreso estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed aparecieron otros elementos. Detr\u00e1s de aquella propuesta exist\u00eda una partida cercana a los 60 millones de d\u00f3lares y un laboratorio privado de Montana que produc\u00eda el hongo y requer\u00eda un territorio para realizar pruebas piloto. Colombia pod\u00eda convertirse en ese laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ministerio de Ambiente se resisti\u00f3. El asunto produjo debates en el Congreso. El ICA termin\u00f3 emitiendo un concepto seg\u00fan el cual las nuevas mezclas no representaban riesgos t\u00f3xicos, aunque Molano se\u00f1ala que nunca fueron presentados p\u00fablicamente los estudios que respaldaban esa conclusi\u00f3n. El <em>Fusarium<\/em> finalmente no fue autorizado durante la administraci\u00f3n Pastrana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, la escena resulta demasiado familiar. Existe nuevamente una estrategia cuya eficacia hist\u00f3rica es cuestionable Hay un nuevo producto veneno y los conejillos de indias ser\u00e1n miles de familias cultivadoras emprobrecidas que no tienen alternativas para cultivar en la legalidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Monsanto, la \u00fanica ganadora en el desastre<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Germ\u00e1n Castro Caycedo lleg\u00f3 con rigor period\u00edstico al origen de esta historia, que se convirti\u00f3 en una especie de bucle. No analiz\u00f3 la guerra contra las drogas como una sucesi\u00f3n aislada de operaciones, auscult\u00f3 hasta Vietnam, Washington, Nueva York, la Amazonia y las bases donde operaron contratistas extranjeros durante el Plan Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2017 escribi\u00f3 para <em>El Tiempo<\/em> un art\u00edculo bajo el t\u00edtulo <em>Fumigaci\u00f3n: tres d\u00e9cadas destruyendo a Colombia<\/em>. All\u00ed cuestionaba que, despu\u00e9s de d\u00e9cadas y millones de d\u00f3lares gastados, la respuesta siguiera siendo la misma. \u201cAnalizando los millones de d\u00f3lares invertidos en la guerra contra las drogas en este pa\u00eds, los herbicidas de la firma estadounidense Monsanto son los \u00fanicos ganadores de una destrucci\u00f3n de treinta a\u00f1os\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su cr\u00edtica no se deten\u00eda solamente en el glifosato, era mucho m\u00e1s profunda. Cuestionaba la arquitectura completa del fen\u00f3meno: un pa\u00eds consumidor que trasladaba hacia los territorios productores buena parte de los costos humanos, ambientales y militares; grandes presupuestos convertidos en contratos; compa\u00f1\u00edas extranjeras participando en operaciones dentro del territorio colombiano; fumigaciones sobre algunas de las regiones de mayor biodiversidad del planeta y campesinos convertidos en el eslab\u00f3n sobre el cual reca\u00eda buena parte de la fuerza implacable del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese fue uno de los ejes de <em>Nuestra guerra ajena<\/em>. La guerra, sosten\u00eda, no pod\u00eda comprenderse mirando \u00fanicamente la mata de coca. Hab\u00eda que mirar qui\u00e9n consume la coca\u00edna, qui\u00e9n financia la pol\u00edtica antidrogas, qui\u00e9n vende los insumos, qui\u00e9n opera los contratos y sobre qui\u00e9n recaen finalmente sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Castro Caycedo los cultivos il\u00edcitos prosperan precisamente donde menos existe el Estado: territorios apartados, sin carreteras, sin infraestructura productiva y sin condiciones que permitieran a un campesino convertir una cosecha legal en una actividad econ\u00f3micamente sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mata era visible, pero las condiciones que la hac\u00edan posible, no. Fumigar nunca resolvi\u00f3 el problema. La discusi\u00f3n no puede reducirse a determinar si una avioneta es capaz de destruir una planta, puede hacerlo. El problema es otro: si destruir esa planta modifica de manera duradera la econom\u00eda que hace rentable volver a sembrarla. D\u00e9cadas de pol\u00edtica antidrogas ofrecen razones para ponerlo en duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia utiliz\u00f3 aspersiones a\u00e9reas durante a\u00f1os, increment\u00f3 la erradicaci\u00f3n manual, recibi\u00f3 miles de millones de d\u00f3lares en cooperaci\u00f3n estadounidense y despleg\u00f3 buena parte de su capacidad militar y policial contra el narcotr\u00e1fico. Sin embargo, el \u00faltimo informe disponible de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito registr\u00f3 261.000 hect\u00e1reas de coca en Colombia para 2024, frente a 253.000 en 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cifra demuestra algo elemental: varias d\u00e9cadas de intervenciones no han eliminado de manera sostenible el fen\u00f3meno que promet\u00edan combatir. La experiencia hist\u00f3rica descrita por Germ\u00e1n apunta a otra din\u00e1mica. Cuando una zona es fumigada, los cultivos pueden reaparecer o desplazarse. Mientras se mantenga la demanda internacional, los incentivos econ\u00f3micos y la ausencia de alternativas rurales suficientemente rentables, destruir la mata no destruir\u00e1 el negocio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la pregunta de fondo no es cu\u00e1ntas hect\u00e1reas pod\u00edan asperjarse en un d\u00eda. Es lo que viene despu\u00e9s de eso: territorios desolados, improductivos y desconectados del resto del pa\u00eds, sin alternativas de subsistencia para decenas de miles de familias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo que siempre ha matado es la guerra, no la mata<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia ya conoce los riesgos sanitarios y ambientales asociados a la aspersi\u00f3n a\u00e9rea de cultivos il\u00edcitos. En la Sentencia T-236 de 2017, la Corte Constitucional estudi\u00f3 una tutela presentada por comunidades ind\u00edgenas y afrodescendientes de N\u00f3vita, Choc\u00f3, afectadas por fumigaciones con glifosato. El tribunal no se limit\u00f3 a revisar lo ocurrido en ese municipio: examin\u00f3 tambi\u00e9n la evidencia cient\u00edfica disponible sobre los efectos del programa de aspersi\u00f3n y encontr\u00f3 riesgos significativos para la salud humana y el ambiente que no estaban siendo controlados adecuadamente por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los estudios analizados aparec\u00edan asociaciones entre la exposici\u00f3n a las fumigaciones y problemas dermatol\u00f3gicos y abortos, junto con otras posibles afectaciones sobre las cuales persist\u00edan incertidumbres cient\u00edficas. Esa combinaci\u00f3n de riesgo e incertidumbre llev\u00f3 a la Corte a aplicar el principio de precauci\u00f3n y a impedir la reanudaci\u00f3n del programa mientras el Estado no contara con una regulaci\u00f3n capaz de evaluar y controlar esos riesgos, proteger la salud y el ambiente y garantizar la participaci\u00f3n de las comunidades potencialmente afectadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, el alto tribunal reiter\u00f3 esas condiciones. Desde entonces, cualquier intento de reactivar la aspersi\u00f3n a\u00e9rea debe partir de una premisa b\u00e1sica: no se puede dispersar una sustancia sobre personas, fuentes de agua, cultivos de pancoger y ecosistemas para averiguar despu\u00e9s cu\u00e1les fueron sus consecuencias. Antes de hacerlo, el Estado debe contar con evidencia suficiente sobre los riesgos, mecanismos para prevenirlos y controlarlos y garant\u00edas efectivas para quienes habitan los territorios donde se pretende fumigar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfOtro experimento sobre el territorio?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Gobierno de De la Espriella ha presentado el uso del glufosinato de amonio como una \u201cfase experimental controlada, limitada, temporal y evaluable\u201d. La expresi\u00f3n significa que todav\u00eda se busca producir evidencia sobre su comportamiento bajo condiciones de aspersi\u00f3n a\u00e9rea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de dispersarlo sobre zonas rurales, deber\u00edan estar suficientemente establecidos sus efectos sobre la salud humana, las fuentes h\u00eddricas, los cultivos vecinos y los ecosistemas. La experiencia con el glifosato dej\u00f3 precisamente esa advertencia. La Corte Constitucional aplic\u00f3 el principio de precauci\u00f3n porque encontr\u00f3 riesgos relevantes e incertidumbre cient\u00edfica suficiente para impedir que el Estado actuara sin controles adecuados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema, por tanto, no es solo determinar si el glufosinato destruye la coca, sino qu\u00e9 otros efectos puede producir cuando se arroja desde el aire sobre territorios habitados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La misma guerra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alfredo Molano Jimeno recuerda que esta historia ya tuvo otras versiones: sustancias aplicadas en la Sierra Nevada de Santa Marta, d\u00e9cadas de glifosato, aumentos de concentraci\u00f3n y hasta la propuesta de introducir un organismo vivo en zonas de alta vulnerabilidad ecol\u00f3gica: el hongo Fusarium oxysporum. Ahora la novedad es el glufosinato de amonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Germ\u00e1n Castro Caycedo investig\u00f3 durante d\u00e9cadas esa misma l\u00f3gica: responder con una guerra qu\u00edmica no resuelve el problema. Mientras tanto, permanecen las causas que explican la expansi\u00f3n de los cultivos il\u00edcitos: abandono rural, falta de alternativas econ\u00f3micas y una creciente demanda internacional. Hay una guerra creada artificialmente que se convirti\u00f3 en una enorme estructura de contratos e intereses millonarios con la participaci\u00f3n de multinacionales dedicadas a la industria qu\u00edmica y las armas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de fumigaciones, la coca no desapareci\u00f3. Es la raz\u00f3n m\u00e1s obvia para una pregunta m\u00e1s seria: \u00bfqu\u00e9 razones existen para creer que repetir la misma estrategia con una nueva sustancia producir\u00e1 un resultado diferente?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colombia se dispone a ensayar otro herbicida sobre territorios cocaleros, pese a d\u00e9cadas de fumigaciones fallidas y a los riesgos ambientales y humanos ya documentados.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7742,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[303,301,84,63,83,302],"class_list":["post-7741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-alfredo-molano-jimeno","tag-aspersiones","tag-fumigaciones","tag-german-castro-caycedo","tag-glifosato","tag-glufosinato-de-amonio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7741"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7743,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions\/7743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}