{"id":7702,"date":"2026-09-06T21:22:10","date_gmt":"2026-09-07T02:22:10","guid":{"rendered":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/?p=7702"},"modified":"2026-09-06T21:32:02","modified_gmt":"2026-09-07T02:32:02","slug":"prologo-reedicion-de-la-noche-de-las-lanzas-en-colombia-hagase-tu-voluntad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2026\/09\/06\/prologo-reedicion-de-la-noche-de-las-lanzas-en-colombia-hagase-tu-voluntad\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo: reedici\u00f3n de &#8216;La noche de las lanzas&#8217;, en Colombia: &#8216;H\u00e1gase tu voluntad&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Por: Francisco de Roux<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lector, lectora: esta es una nueva edici\u00f3n de un libro crucial de Germ\u00e1n Castro Caycedo, a quien acompa\u00f1\u00e9 a abandonarse en el misterio del silencio, en una noche del a\u00f1o 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l hab\u00eda recibido el catecismo de ni\u00f1o con la complicaci\u00f3n de im\u00e1genes, dogmas, ritos y culpas de la tradici\u00f3n familiar cat\u00f3lica. Por honestidad consigo mismo hab\u00eda tomado distancia de esas pr\u00e1cticas y busc\u00f3 el sentido en las historias que dej\u00f3 en sus libros. De todos ellos, este es el que entrega, como ning\u00fan otro, el meollo de su mensaje interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los protagonistas son un hombre y una mujer. No pareja. Unidos en una misma causa m\u00e1s importante para ellos que la familia, el prestigio, el poder, el dinero y que los llev\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de los rituales religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre es Alejandro Labaka, un vasco formado en el seguimiento de Jes\u00fas, tan serio en ello que lo hicieron obispo. La mujer, una colombiana antioque\u00f1a: In\u00e9s Arango, religiosa, igualmente unida hasta las entra\u00f1as con Jesucristo. Ambos, por caminos distintos, van a dar a las selvas amaz\u00f3nicas del Ecuador. All\u00ed, la inmensidad de los r\u00edos y la majestad de las copas de los \u00e1rboles protegen la riqueza de las plantas y de los animales, a la gente que vive en ese lugar y que parece como si hubiera sido dada a luz por la jungla tropical.<br><br>Lo extraordinario de estos hijos de la selva es que durante siglos han generado y han sido generados por una cultura propia, distinta a la de los violentos forasteros que llegaron un d\u00eda arrastrados por la aventura con ropas especiales, motores, motosierras y armas, lanchas y avionetas. Arrastrados adem\u00e1s por dos pasiones: la codicia que vio inmediatamente en la mara\u00f1a riquezas sin explotar, tierras para colonos y sorpresas para el turismo ex\u00f3tico; y por otra parte la ilusi\u00f3n santa de los misioneros que descubrieron que all\u00ed hab\u00eda almas que no conoc\u00edan la verdad y estaban destinadas al infierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Alejandro e In\u00e9s, el obispo y la monja, llegaron al Amazonas, ya hab\u00eda pasado la primera oleada de conquista y colonia de misioneros cat\u00f3licos que con el bautismo justificaban la dominaci\u00f3n, por parte de los reinos cat\u00f3licos de Espa\u00f1a y Portugal, sobre estas tierras que llamaban Indias, y esa primera entrada evangelizadora hab\u00eda quedado cerrada por las barreras impenetrables de la selva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya hab\u00eda pasado la brutalidad del caucho, cuando la codicia encontr\u00f3 seres inferiores que habitaban en la espesura de los \u00e1rboles y eran los propios para extraer el l\u00e1tex de goma. Y la casa Arana con sus contratistas, con capitales de Estados Unidos y de Europa y de Brasil, colombianos y ecuatorianos y peruanos dominaron a los ind\u00edgenas de distintas etnias y los sometieron a l\u00e1tigo hasta cuando el negocio de orde\u00f1ar los palos dej\u00f3 de ser rentable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Monse\u00f1or Labaka encontr\u00f3 dos empresas que por razones distintas destru\u00edan la riqueza natural y humana de la Amazon\u00eda. Una eran las compa\u00f1\u00edas petroleras extranjeras. Otra, personas del Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano, evang\u00e9licos, que hab\u00edan llegado para salvar con la Biblia a los pobres ind\u00edgenas que todav\u00eda viv\u00edan en la edad de piedra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El obispo vasco se enfrent\u00f3 a estas dos empresas en la especificidad de cada una y tambi\u00e9n en la complicidad que hab\u00eda entre las mismas. Y se jug\u00f3 la vida en esta confrontaci\u00f3n. Lo hizo sin odios, sin dinero, sin armas, en estricta no violencia activa. Cuando estaba entregado a esa labor, lleg\u00f3 la madre In\u00e9s a acompa\u00f1arlo. Los dos hab\u00edan comprendido que en esta causa apostaban todo lo que eran como seres humanos y que a eso los llamaba el misterio que hab\u00edan buscado en la inspiraci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazareth.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es aqu\u00ed donde los hab\u00eda encontrado Germ\u00e1n para escribir el libro. Con \u00e9l convers\u00e9 por \u00faltima vez en Bogot\u00e1, cuando Gloria su esposa me llam\u00f3 a acompa\u00f1arlo. Y contempl\u00e9 c\u00f3mo saboreaba a fondo, en serena paz, un acto de confianza en el misterio que nunca encontr\u00f3 en los rituales religiosos, pero que hab\u00eda encontrado, sentido, abrazado y honrado en el obispo y la monja de esta historia, y pleno de tranquilidad se abandon\u00f3 para siempre en el silencio el 15 de julio del 2021, cuando ten\u00eda 81 a\u00f1os.<br><br>\u00bfQu\u00e9 vio Germ\u00e1n en este hombre y esta mujer? Que ellos hab\u00edan recibido el mismo catecismo tradicional cuando ni\u00f1os. Incluso que hab\u00edan dedicado sus a\u00f1os de j\u00f3venes a rezar, a asistir a liturgias, a celebrar sacramentos, a invitar a los pecadores a arrepentirse para poder comulgar y llamar a los que no eran cat\u00f3licos a recibir el bautismo porque extra ecclesiam nulla salus\u2026 Fuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n. Y como ellos, cada uno por su camino, gracias a muchas cosas como el Concilio Vaticano II, la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, los esfuerzos de nuevos te\u00f3logos y escritoristas y sobre todo su propia b\u00fasqueda, hab\u00edan llegado a la convicci\u00f3n de que de lo que se trataba era de aceptar, respetar y amar al ser humano sin condiciones y de ponerse al lado de las personas y de la naturaleza siempre que la dignidad fuera amenazada por la codicia econ\u00f3mica, la locura religiosa, el poder pol\u00edtico, la brutalidad de las armas o el dominio de las ideolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alejandro e In\u00e9s ya estaban libres de todas las parafernalias culturales e ideol\u00f3gicas por la que hab\u00edan pasado, para poder comprender que los huaos, esos ind\u00edgenas de la profundidad de la selva, eran seres humanos como ellos. Y si bien ellos, como occidentales, pose\u00edan dotaciones culturales que acrecentaban sus conocimientos y su seguridad, tambi\u00e9n los huaos ten\u00edan otras riquezas culturales ajenas a la de los blancos, que les permit\u00edan hacer un hogar de la inmensidad de la selva y no necesitaban para eso del dinero, ni de las instituciones, ni de la religi\u00f3n, ni la ropa de otros. Necesitaban que los dejaran vivir tranquilos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comprendieron adem\u00e1s la radicalidad de esa diferencia. Los huaos com\u00edan animales de la selva y no criaban ganado ni ten\u00edan gallineros, dorm\u00edan sin mosquiteros, caminaban descalzos sobre el barro y las ra\u00edces, conviv\u00edan con los jaguares y las culebras y andaban desnudos, hac\u00edan asambleas y rituales desnudos y se acostaban en camas comunes desnudos. El obispo y la religiosa comprendieron que estaban ante la maravilla siempre sorprendente del ser humano, y vieron que, en esa diferencia tan ajena al occidente y al cristianismo, hab\u00eda tambi\u00e9n una espiritualidad profunda de serenidad interior, de confianza con la Tierra, con las fieras, con los r\u00edos, con la vida y con la muerte, una moral de la sexualidad y una espiritualidad del cuerpo y de la tierra que ten\u00eda miles de a\u00f1os de consolidaci\u00f3n. Comprendieron que estaban ante una manera de ser en plenitud de la dignidad humana y que ten\u00edan el deber de encontrarles como humanos, y el desaf\u00edo de lograr alg\u00fan d\u00eda ganarse la confianza para ser recibidos en amistad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n les era inmensamente adversa. Los huaos, fuertes en su capacidad de ser hermanos de la selva, eran inmensamente fr\u00e1giles, vulnerables ante el despliegue de poder, orgullo, ambici\u00f3n, manipulaci\u00f3n pedag\u00f3gica, espejos, juguetes y armas brutales que tra\u00edan los blancos. Y esa mezcla de vulnerabilidad y conocimiento de la Amazon\u00eda de los indios fue vista inmediatamente por los invasores como una oportunidad para satisfacer sus ambiciones de reci\u00e9n llegados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La industria criminal petrolera (criminal porque pasaba por encima del ser humano y de la naturaleza) necesitaba convertir esa vulnerabilidad ind\u00edgena en un activo a su favor. Los ind\u00edgenas ten\u00edan la sabidur\u00eda de la selva que requer\u00edan las empresas de s\u00edsmica para adentrase en la mara\u00f1a, ten\u00edan siglos de adaptaci\u00f3n del ADN para abrir trocha y campo sin enfermarse, y ocupaban millones de hect\u00e1reas que las grandes compa\u00f1\u00edas necesitaban para hacer exploraci\u00f3n del subsuelo, quitar la inutilidad del follaje de \u00e1rboles y fieras y poder sacar petr\u00f3leo. Por su parte, el Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano ve\u00eda en la vulnerabilidad de los ind\u00edgenas el terreno virgen para ser los campeones de un negocio evangelizador que sacaba del infierno a los paganos. El instituto hab\u00eda llevado a Europa y Estados Unidos a j\u00f3venes que contaban c\u00f3mo los misioneros los hab\u00edan salvado del pecado, les hab\u00edan dado pastillas y les hab\u00edan ense\u00f1ado a Jesucristo y que hab\u00eda que apoyar esa misi\u00f3n porque quedaban muchas otras tribus en la Amazonia y el Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano ten\u00eda que continuar su tarea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda m\u00e1s: la complicidad. Las petroleras extranjeras encontraron en el Instituto un aliado para despejarse el camino. Los responsables del petr\u00f3leo no quer\u00edan al obispo ni a los compa\u00f1eros capuchinos ni a las monjas amigas de monse\u00f1or porque eran radicales en su defensa de la vida y la cultura de la selva, y defend\u00edan en los ind\u00edgenas la misma dignidad de los ingenieros o de los pastores. Monse\u00f1or y su equipo eran inc\u00f3modos y pod\u00edan ser peligrosos, aunque no usaran armas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Alejandro Labaka busc\u00f3 apoyo en el gobierno de Ecuador para proteger a los ind\u00edgenas, con la propuesta de que se les respetara la extensi\u00f3n de selva que necesitaba su cultura, encontr\u00f3 que el gobierno estaba con las petroleras y que los militares proteg\u00edan la entrada de las m\u00e1quinas que abr\u00edan carreteras tumbando selvas. Y con la civilizaci\u00f3n petrolera llegaron miles de colonos que igualmente necesitaban arrinconar o desaparecer a los ind\u00edgenas para derribar los \u00e1rboles y domar la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n se agrav\u00f3 cuando los salvajes carn\u00edvoros del caucho, el petr\u00f3leo, la religi\u00f3n, el turismo y la colonizaci\u00f3n lograron dividir a los huaos con la ayuda de la l\u00edder en el terreno del Instituto, como lo cuenta German en un relato que entrega todas las complejidades. Por un lado, quedaban los indios convertidos por el Instituto en alianza con las petroleras. Cercanos hab\u00eda otros que se hab\u00edan hecho amigos del grupo de monse\u00f1or y de sus compa\u00f1eros y que, junto con el obispo, ped\u00edan que, si iban a entrar los salvajes blancos, les aseguraran primero la definici\u00f3n y la seguridad del espacio grande de r\u00edos y selva que exig\u00eda su historia, su cultura y su obligaci\u00f3n con la Tierra. Y m\u00e1s all\u00e1, adentro, en la Amazon\u00eda m\u00e1s profunda, estaban los tagaeris, tambi\u00e9n de la etnia huao, que guardaban en la memoria el salvajismo de los invasores y rechazaban cualquier negociaci\u00f3n con petroleros, y eran considerados enemigos de Dios por la gente que entonces reg\u00eda el Instituto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era la tormenta perfecta. En medio de ella, Alejandro e In\u00e9s decidieron acercarse a los tagaeris con respeto, convivir con ellos y construir alternativas que permitieran la sobrevivencia de los huaos con sus tradiciones y su unidad con la selva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya para ese momento monse\u00f1or se hab\u00eda hecho amigo, ten\u00eda un pap\u00e1 y una mam\u00e1 huao, hab\u00eda vivido con ellos en desnudez, desvisti\u00e9ndose tambi\u00e9n de su cultura, y, desde una fe puesta al servicio de la gente, llevaba meses sin rituales cat\u00f3licos, simplemente compartiendo la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando tomaban el camino hacia la selva, las hermanas religiosas de In\u00e9s le rogaron que desistiera. Los compa\u00f1eros de Alejandro e incluso amigos huaos le dijeron que lo pod\u00edan matar porque lo tagaeris no confiaban en los can\u00edbales debido a que, recientemente, los trabajadores de la compa\u00f1\u00eda petrolera les hab\u00edan matado un l\u00edder. No hicieron caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mov\u00eda la convicci\u00f3n de que construir una comunidad humana en la diferencia era su deber. La fe los mov\u00eda a mostrar que huaos y tagaeris eran hermanos en el misterio. \u201cCada ni\u00f1o de ellos ten\u00eda la misma dignidad que el obispo, que el presidente de Ecuador o de Estados Unidos. Cada uno de ellos val\u00eda m\u00e1s que la industria petrolera\u201d, hab\u00eda dicho Alejandro Labaka. Ten\u00eda raz\u00f3n. La vida de una persona, en simple humanismo, vale m\u00e1s que cualquier industria petrolera, y en la fe cristiana tiene un valor infinito que nadie puede destruir o vender y cualquier empresa de hidrocarburo es simplemente un negocio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre y la mujer que se adentraban as\u00ed en el peligro ten\u00edan esperanza. La esperanza es distinta de la seguridad programada que pretende controlar todos los riesgos. La esperanza apuesta en medio de la incertidumbre. Estaban seguros de que, fuese lo que fuere, lo suyo iba a dar frutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los compa\u00f1eros que fueron a buscarlos los encontraron desnudos. Alejandro tirado boca abajo sobre un palo y atravesado por decenas de lanzas de plumas de colores. In\u00e9s sentada, abrumada de ver al obispo asesinado por quienes en un primer momento les mostraron confianza, traspasada igualmente ella por todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia estaba en la narrativa y el coraz\u00f3n de Germ\u00e1n y consolid\u00f3 en \u00e9l la pasi\u00f3n por el ser humano que llevan sus escritos, y estaba viva en \u00e9l cuando se abandon\u00f3 en el misterio con la misma esperanza que moviliz\u00f3 a Alejandro Labaka y a In\u00e9s Arango.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Germ\u00e1n hab\u00eda entendido. Qui potest capere capiat. El que pueda entender, que entienda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Francisco de Roux<br>Mayo de 2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sacerdote jesuita Francisco de Roux escribi\u00f3 el pr\u00f3logo de la reedici\u00f3n de &#8216;La noche de las lanzas&#8217;: la historia de los religiosos que se adentraron en la Amazon\u00eda para proteger a un pueblo amenazado y terminaron asesinados.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7707,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[294,63,299,291,163],"class_list":["post-7702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-francisco-de-roux","tag-german-castro-caycedo","tag-hagase-tu-voluntad","tag-la-noche-de-las-lanzas","tag-libro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7702"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7709,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7702\/revisions\/7709"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}