{"id":4897,"date":"2024-01-29T15:06:02","date_gmt":"2024-01-29T20:06:02","guid":{"rendered":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/?p=4897"},"modified":"2024-06-27T23:29:38","modified_gmt":"2024-06-28T04:29:38","slug":"la-rubiera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/01\/29\/la-rubiera\/","title":{"rendered":"LA RUBIERA"},"content":{"rendered":"\n<p>El jueves 8 de junio ser\u00e1n juzgados en audiencia p\u00fablica seis hombres y dos mujeres que dieron muerte con rev\u00f3lveres, hachas y garrotes a 16 indios cuivas, entre seis meses y 45 a\u00f1os de edad, en un fundo de Arauca cercano a la frontera con Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio ha sido considerado desde las primeras diligencias &#8212;-hace cuatro a\u00f1os y medio&#8212;- como \u00abalgo especial\u00bb en los anales de la justicia colombiana porque, para los jueces, no encierra solamente un episodio m\u00e1s de violencia tropical, sino el resultado de una lucha ancestral que se inici\u00f3 con la conquista de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00e9l parece ponerse en evidencia la realidad de la legislaci\u00f3n colombiana, que en materia penal fue copiada del c\u00f3digo italiano, un pa\u00eds donde no hay selva, ind\u00edgenas ni colonos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la conclusi\u00f3n de los administradores de justicia &#8212;-un mes antes de su culminaci\u00f3n&#8212;- es que en el caso \u00abla realidad supera la ley\u00bb, y que a nuestros legisladores se les olvid\u00f3 aquella recomendaci\u00f3n del Siglo de las Luces seg\u00fan la cual, \u00ablas leyes deben ser adaptadas a la \u00edndole de nuestros pueblos\u00bb.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-636x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5380\" style=\"width:494px;height:796px\" width=\"494\" height=\"796\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-636x1024.jpg 636w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-186x300.jpg 186w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-768x1236.jpg 768w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-954x1536.jpg 954w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955-59x95.jpg 59w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Imagen-de-WhatsApp-2024-06-27-a-las-23.23.11_c65d2955.jpg 994w\" sizes=\"auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En el siguiente relato, tomado del sumario de 635 hojas, el lector hallar\u00e1 uno de los casos m\u00e1s sangrientos de nuestra historia delictiva. Sin embargo, no lo es m\u00e1s que el de la familia Manson, o que el que reconstruy\u00f3 Truman Capote, sucedido en un pueblecito de Kansas, donde fue asesinada una familia completa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa matanza de La Rubiera\u00bb &#8212;-as\u00ed se llama esta historia&#8212;- tiene como protagonistas a seis vaqueros que nunca hab\u00edan visitado una ciudad y que aprendieron a leer y escribir en la c\u00e1rcel, donde naci\u00f3 el hijo de uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pertenecientes a una regi\u00f3n donde el progreso parece haberse detenido un siglo, ellos, s\u00f3lo ahora, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os encerrados bajo mugrientos focos de luz el\u00e9ctrica han comenzado a comprender que el indio no es \u00abun animal da\u00f1ino\u00bb, como se les inculc\u00f3 desde cuando tuvieron uso de raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, sus confesiones en el momento de ser capturados son escuetas. En ellas se advierte un incre\u00edble af\u00e1n por atribuirse las muertes violentas de los indios y una extraordinaria naturalidad para rehacer lo sucedido una tarde del verano llanero de 1967.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste presentamos la visi\u00f3n de esos mismos seres hoy, cuando dicen:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDesde peque\u00f1o a m\u00ed me ense\u00f1aron que los indios son da\u00f1inos y que hacen males. A m\u00ed&nbsp; me ense\u00f1aron a odiarlos. Hoy por medio de la civilizaci\u00f3n uno sabe que son cristianos igual a uno. Yo no sospechaba eso antes\u00bb (Entrevista con el acusado Luis Mor\u00edn).<\/p>\n\n\n\n<p>Los pasajes de una violencia salvaje que siguen a continuaci\u00f3n parecen ser, adem\u00e1s, el fruto de la rudeza del medio en que se cr\u00eda un hombre diferente al del resto de Colombia (el llanero), en contraste con nuestra \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb, bajo cuyas leyes se est\u00e1 adelantando este juicio.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<p>La pesca en el r\u00edo Capanaparo no hab\u00eda sido abundante para Anselmo Aguirre (venezolano) y Marcelino Jim\u00e9nez (colombiano) la ma\u00f1ana del 25 de diciembre de 1967. Sobre el mediod\u00eda, cuando el sol comenz\u00f3 a achicharrar, vieron sin embargo algo que les hizo sentir hormigueo en la boca del est\u00f3mago:<\/p>\n\n\n\n<p>Aguas arriba remontaban tres curiaras (botes) ocupadas por 18 ind\u00edgenas que ven\u00edan de <em>El Manguito.<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMatemos a estos bichos aqu\u00ed mismo camarita\u00bb, le dijo Aguirre a Jim\u00e9nez, pero \u00e9ste pens\u00f3 un segundo y respondi\u00f3: \u00abAqu\u00ed no camarita, porque se pueden escapar algunos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres tuvieron tiempo para parlamentar algunos minutos y acordaron, por fin, buscar un escenario m\u00e1s apropiado. Ser\u00eda el hato de <em>La<\/em> <em>Rubiera<\/em> en donde les dar\u00edan abundante comida y algunos regalos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ind\u00edgenas accedieron e iniciaron un largo recorrido, primero por r\u00edo y posteriormente a pie.<\/p>\n\n\n\n<p>Aguirre y Jim\u00e9nez cubrieron la traves\u00eda por tierra y llegaron la tarde del 26 al hato, donde le dijeron a su administrador, Luis Enrique Mor\u00edn: \u00abUnos indios vienen a robarse la yuca y a matar los cerdos; hay que darles muerte\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Planearon la operaci\u00f3n y reunieron a los vaqueros Eudoro Gonz\u00e1lez, Celestino Rodr\u00edguez, Cupertino Sogamoso, Pedro Ram\u00f3n Santana, Luis Ram\u00f3n Garrido y Elio Torrealba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al atardecer del 27 llegaron por fin los ind\u00edgenas pidiendo comida y algunos de los vaqueros los atendieron mientras el resto se hab\u00eda escondido en una habitaci\u00f3n para dar m\u00e1s tarde el zarpazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ind\u00edgenas se sentaron en el piso de un corredor y pacientemente esperaron algo de comer, mientras Mar\u00eda Helena Jim\u00e9nez y Mar\u00eda Gregoria L\u00f3pez trabajaban en la cocina.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Una se\u00f1al<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abLa comida les fue servida en la mesa en un plat\u00f3n, porque ellos no necesitaban cubiertos; comen con las manos y si es caldo lo tragan a boca de olla\u00bb, relat\u00f3 ante los jueces Luis Mor\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuando ellos rodearon la mesa yo fui a la habitaci\u00f3n y di tres golpes, que era la se\u00f1al convenida, y los dem\u00e1s salieron por la puerta y las ventanas. Y ah\u00ed fue cuando los indios salieron para afuera y ah\u00ed fue que comenzamos a matarlos. Bueno, el primero que yo mat\u00e9 fue un indiecito peque\u00f1o, de un machetazo. El segundo lo matamos con Carrizales, con un rev\u00f3lver. El tercero lo matamos con Anselmo Aguirre: ese estaba herido y yo lo apu\u00f1al\u00e9 con un cuchillo. Y la otra era una india peque\u00f1a. Le di dos balazos. Tambi\u00e9n mat\u00e9 una india peque\u00f1a con rev\u00f3lver y le di el balazo por la espalda&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Sogamoso<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Cupertino Sogamoso fue el \u00faltimo en abandonar el escondite. Cuando salt\u00f3 al patio ya se hab\u00eda producido la desbandada. \u00abTen\u00eda una maceta (garrote grueso) y corr\u00ed detr\u00e1s de uno que iba tirado (herido) con rev\u00f3lver y cuando le di con la maceta por un costado lo acab\u00e9 de matar. Volv\u00ed a la casa y luego me regres\u00e9 a la rancher\u00eda donde estaba trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl indio herido a bala lo remat\u00e9 de una pu\u00f1alada y lo ataj\u00e9 y ah\u00ed qued\u00f3 muerto. Luego corr\u00ed a una ni\u00f1a como que fue y le di una pu\u00f1alada en la barriga y fue a caer m\u00e1s adelante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al margen de la escena, las dos mujeres, Mar\u00eda Helena Jim\u00e9nez y su compa\u00f1era, luego de servir la comida se refugiaron en la cocina, por orden de su compa\u00f1ero, donde trataron de esconder a los ni\u00f1os que, sin embargo, presenciaron toda la escena.<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro del patio, con el t\u00f3rax metido entre el plat\u00f3n de comida hab\u00edan quedado dobladas dos indias, frente a las cuales qued\u00f3 una tercera que trat\u00f3 de meterse bajo la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero choc\u00f3 con Eudoro Gonz\u00e1lez quien corr\u00eda en busca de una \u2018presa\u2019. \u00abElla se me atraves\u00f3 &#8212;-dice Gonz\u00e1lez en su indagatoria&#8212;- y entonces le di un machetazo en la nuca y cay\u00f3 al suelo y estando en el suelo le di tres machetazos m\u00e1s. Cay\u00f3 boca abajo. Al principio la india se quejaba porque hab\u00eda quedado medio moribunda y ah\u00ed fue cuando le di otros tres y ya qued\u00f3 muerta. Esa india ten\u00eda como ocho a\u00f1os de edad. Regres\u00e9 a la casa y me encontr\u00e9 con otra que iba saliendo por la esquina del alambre de la palizada y la alcanc\u00e9 tambi\u00e9n y le di un macetazo (garrotazo) por la nuca y tambi\u00e9n cay\u00f3 al suelo y en el suelo le di cuatro m\u00e1s y ah\u00ed muri\u00f3. Esa no se quej\u00f3. Del primer macetazo que le di, qued\u00f3 quieta. Ten\u00eda como unos 18 a\u00f1os. Ten\u00eda vestido amarillo y calzones negros&#8230; la primera que mat\u00e9 cargaba guayuco. Luego me sirvieron la comida y me fui a acostar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>El remate<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Solo quedaban dos sobrevivientes, encaramados en un \u00e1rbol cerca de la casa, desde donde vieron la matanza de sus familiares: los ind\u00edgenas Antuco y Ceballos, quienes m\u00e1s tarde dar\u00edan la noticia en su poblado de <em>El Manguito<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Abajo estaban tendidos, destrozados y sangrantes, Ramoncito (30), Luisito (20), Cirila (45), Luisa (40), Chain (19), Doris (30), Carmelina (20), Gu\u00e1faro (15), Bengua (14), Aruse (10), Julio (8), Aid\u00e9 (7), Milo (4), Alberto (3) y un ni\u00f1o sin nombre que estaba siendo amamantado por su madre, Doris.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a\u00fan se escuchaban algunos quejidos de los moribundos, y \u00abentonces Anselmo me llam\u00f3 para que yo apu\u00f1aleara al indio que estaba herido detr\u00e1s de la casa, en la sabana, frente a un alcornoque\u00bb (Luis Mor\u00edn declara).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo fui y vi al indio que estaba boca abajo que batuliaba para pararse y entonces yo lo apu\u00f1al\u00e9 con una pu\u00f1alada en la espalda sobre el pulm\u00f3n izquierdo. Le enterr\u00e9 el cuchillo como unos cuatro dedos y entonces, el indio se volte\u00f3 patas arriba y ah\u00ed se muri\u00f3&#8230; Ese ten\u00eda como unos 24 a\u00f1os. Pero quiero agregar que cuando mat\u00e9 al indio de 8 a\u00f1os, como vi que hab\u00eda quedado vivo y como se me hab\u00eda acabado el peltrecho, le di tambi\u00e9n un macetazo. A una india zagaleta, como de siete a\u00f1os de edad, la logr\u00e9 alcanzar porque la indiecita iba corriendo, pero le di el primero por la nuca y ah\u00ed se cay\u00f3. Luego la agarr\u00e9 en el suelo. Yo no sab\u00eda que era malo matar indios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Fin del drama<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La ma\u00f1ana siguiente fue tibia. Un poco antes de las siete, los hombres que hab\u00edan dormido en el hato, \u00absin hacer ning\u00fan comentario, sin decir nada porque, \u00bfpara qu\u00e9?\u00bb, se dispusieron a esconder los cad\u00e1veres de los ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Trajeron cuatro mulas y ataron los cuerpos por parejas a las colas, y se fueron hasta un claro de sabana donde hicieron un arrume.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Helena Jim\u00e9nez recuerda que en ese momento, \u00abcuando est\u00e1bamos cargando los cad\u00e1veres, escuch\u00e9 que una indiecita se quejaba, pues ten\u00eda una pu\u00f1alada en el pecho y entonces el compadre Helio Torrealba la acab\u00f3 de matar d\u00e1ndole un machetazo en la cabeza, por la frente, y la indiecita qued\u00f3 quietica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, Mar\u00eda Helena ayud\u00f3 a arrastrar a otro hombre y a otra mujer. \u00ab\u00c9l era ya viejo y grande. Ten\u00eda pantal\u00f3n y camisa. Yo no me acuerdo del color porque estaba muy revolcado ese bicho. La mujer era una india vieja, de unos 38 y ten\u00eda un camis\u00f3n pintado, era un trapo viejito, deschilangadito; ten\u00eda una herida de un balazo que le entr\u00f3 por el espinazo y le sali\u00f3 por la barriga\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos cad\u00e1veres fueron amarrados por las patas; se hizo en la sabana un solo mont\u00f3n de indios que qued\u00f3 de una altura de un metro de alto, m\u00e1s o menos, y los ni\u00f1os fueron colocados encima de todos los cad\u00e1veres. Los hombres les echaron le\u00f1a encima, palma, guadua y les regamos un gal\u00f3n de gasolina. Ah\u00ed duraron quemando m\u00e1s de un d\u00eda&#8230; luego les regamos huesos de vacas muertas para que no se notara&#8230; a los 18 d\u00edas vino el gobierno y nos puso presos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>\u00bfInconsciencia?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A lo largo del proceso, los acusados han tenido varias entrevistas con los jueces. De ellas sobresalen algunas que extractamos del sumario, en forma textual:<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cupertino Sogamoso<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Juez<\/strong>: \u00ab\u00bfNo cree que matar indios es un delito?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo<\/strong>: \u00abYo no cre\u00ed que fuera malo ya que son indios. Los indios de all\u00e1 claro que no son tan belicosos, a la gente no le hacen nada, pero s\u00ed matan los animales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Eudoro Gonz\u00e1lez<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Juez<\/strong>: \u00ab\u00bfQu\u00e9 lo indujo a matar esos indios?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo<\/strong>: \u00abPorque nos dijeron que ven\u00edan a robar. Claro, ellos llegaron en forma amistosa porque saludaron y preguntaron si hab\u00eda comida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Juez:<\/strong> \u00ab\u00bfEllos estaban armados?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo:<\/strong> \u00abNo. S\u00f3lo uno ten\u00eda un cuchillo, los dem\u00e1s una varitas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anselmo Torrealba<\/strong><em> (<\/em>venezolano)<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Juez:<\/strong> \u00ab\u00bfHa matado antes indios?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo<\/strong>: \u00abHe matado antes seis indios en el a\u00f1o 1960 y los enterr\u00e9 en el sitio llamado `El Garcero&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Juez<\/strong>: \u00ab\u00bfQu\u00e9 otras personas han participado en la matanza de indios?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo:<\/strong> \u00abRosito Arenas que vive en Mata Azul, cerca de Lorza; Jos\u00e9 Parra, Deca de Lorza, Esteban Torrealba, mi t\u00edo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Eudoro Gonz\u00e1lez<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Juez<\/strong>: \u00ab\u00bfEs costumbre de la regi\u00f3n matar a los indios?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo<\/strong>: \u00abYo he o\u00eddo decir que m\u00e1s antes don Tom\u00e1s Jara dizque mandaba matar a los indios. Por eso ese d\u00eda yo mat\u00e9 a esos indios porque sab\u00eda que el gobierno no los reclamaba ni hac\u00edan pagar el crimen que se comet\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pedro Ram\u00f3n Santana<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Juez<\/strong>: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 lo hizo?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Reo<\/strong>: \u00abYo no sab\u00eda que eso era malo, que lo castigaban a uno, pues en caso contrario no lo hubiera hecho\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio, que se iniciar\u00e1 a las ocho de la ma\u00f1ana del pr\u00f3ximo 8 de junio, durar\u00e1 aproximadamente una semana, durante la cual se deliberar\u00e1 en forma continua hasta las primeras horas de la noche. Mientras tanto, seg\u00fan la leyenda guah\u00edba, \u00abpor la sabana contin\u00faan gimiendo, cansados, 16 esp\u00edritus que esperan que su muerte se borre con sangre para poder dormir tranquilos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los ocho sindicados hayan llegado al final de estas escaleras angostas, penetrar\u00e1n en una sala peque\u00f1a, calurosa, atestada de gentes que querr\u00e1n ver de cerca a los \u00abmonstruos\u00bb que sacrificaron a los 16 indios Cuivas la tarde del 27 de diciembre de 1967 en las llanuras de Arauca.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Mar\u00eda Helena Jim\u00e9nez (28), Mar\u00eda Gregoria L\u00f3pez (37), Cupertino Sogamoso (30), Eudoro Gonz\u00e1lez (32), Pedro Ram\u00f3n Santana (24), Luis Ram\u00f3n Garrido (32), Marcelino Jim\u00e9nez (22) y Luis Enrique Mor\u00edn (33), comenzar\u00e1n unas horas interminables durante las cuales se estar\u00e1n jugando la libertad, o condenas de quince a veinticuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Se les juzga por el delito de asesinato, calificaci\u00f3n para la cual las leyes colombianas establecen las mayores penas de presidio. Hasta sus ocho bancas, estos vaqueros traen una calificaci\u00f3n \u00abm\u00e1s que sobresaliente\u00bb, dada por el consejo de disciplina del penal de Villavicencio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDurante los cuatro a\u00f1os y medio de reclusi\u00f3n que llevan hasta ahora, entre 470 penados han sido los de mejor conducta. Nunca han sufrido un castigo, y han pasado el tiempo en patios distinguidos, por su excelente conducta. Se\u00f1or, es que con el m\u00e1s peligroso de estos hombres yo me interno tranquilo en la m\u00e1s espesa de las selvas\u00bb (Abogado Rafael Galindo La Rosa, asesor jur\u00eddico del penal).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Otros valores<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Los ocho araucanos, que s\u00f3lo en la c\u00e1rcel comenzaron a descubrir c\u00f3mo es Colombia, porque antes nunca hab\u00edan salido a ninguna ciudad, han comprendido tambi\u00e9n &#8212;-entre los muros de la c\u00e1rcel&#8212;- cu\u00e1l es la noci\u00f3n del tiempo y la distancia, valores que no existen para el llanero, criado en una sabana sin cercas, sin escuelas, sin relojes (\u00abPara ir donde la polic\u00eda secreta de Arauca camin\u00e9 cinco d\u00edas&#8230; \u00bfLejos? Eso no es lejos en el Llano\u00bb, confiesa Marcelino Jim\u00e9nez).<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco entienden por qu\u00e9 un grupo de hombres que saben otras cosas diferentes a las que ellos aprendieron en su medio, los quieren castigar. \u00abEso es como si a usted lo matan hoy en la c\u00e1rcel por saber leer y escribir\u00bb (Luis Ram\u00f3n Garrido).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Herencia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abQuien en este caso se acerque a la realidad objetiva, encontrar\u00e1 que este no es un fen\u00f3meno de un enero reciente, sino un problema que comenz\u00f3 en 1492 y se ha mantenido durante toda nuestra vida institucional\u00bb, dice el abogado Carlos Guti\u00e9rrez Torres, hoy fiscal superior de Villavicencio, y quien inici\u00f3 la instrucci\u00f3n criminal por la muerte de los Cuivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Guti\u00e9rrez Torres, quien enfoc\u00f3 las primeras diligencias confiesa que se encontr\u00f3 frente \u00aba algo que se me sal\u00eda del c\u00f3digo\u00bb, y relata algunas an\u00e9cdotas. Con ellas, quiere pintar el medio en que se cometieron los cr\u00edmenes \u00abtotalmente diferente al nuestro, por el atraso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l, la rudeza de los hechos es la misma que aquella naturaleza salvaje le ha transmitido a los reos, desde el momento de nacer sobre la misma tierra pisada de una choza llanera.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Las an\u00e9cdotas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abCuando hice las primeras diligencias, me qued\u00e9 de una sola pieza. Eso no est\u00e1 en ning\u00fan c\u00f3digo dije, porque encontr\u00e9 que tan pronto detuvimos a los acusados, \u00e9stos hicieron una confesi\u00f3n plena de todo. Estimaban que su acto, tan repetido en ese medio, era una haza\u00f1a. Y un delincuente peligroso calla y oculta su delito, busca evadirse, y esta gente no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTodav\u00eda recuerdo el primer di\u00e1logo con Mor\u00edn: Doctor, me dijo, pues yo mat\u00e9 al de junto al gallinero&#8230; al de al pide de la cocina y remat\u00e9 a uno que hab\u00eda junto a la talanquera; \u00a1dos y medio son m\u00edos doctor!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLuego hice la citaci\u00f3n a un testigo m\u00e1s original de la historia: vol\u00e1bamos en avioneta y nos lo encontramos pastoreando una madrina (manada) de toros por entre la sabana inundada. Lo \u00fanico que ten\u00edamos a bordo era un pato muerto, que hab\u00edamos cazado antes&#8230; Entonces, tom\u00e9 el pato, le at\u00e9 la boleta y lo lanzamos por la ventanilla. Qued\u00f3 flotando en el estero. A las dos horas lleg\u00f3 un hombre al hato con el pato en el hombro y me dijo: \u2018Yo soy Bernardino Blanco, \u00bfqui\u00e9n me necesita? \u00bfPara qu\u00e9 soy bueno?\u2019<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl Llano es eso. Dif\u00edcil, rudo, brutal como los gallos de pelea que encontr\u00e9 en otra casa. \u2018\u00bfPor qu\u00e9 tienen esa afici\u00f3n tan salvaje?\u2019, pregunt\u00e9. Y me contestaron: \u2018doctor, porque aqu\u00ed la \u00fanica distracci\u00f3n es esto. Y el aguardiente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente el abogado Guti\u00e9rrez Torres (no interviene ahora en el caso) concluye: \u00abCon condenar a esta gente no se resuelve el problema nacido desde el comienzo de nuestra historia. Es necesario, m\u00e1s bien, que Colombia vuelva los ojos sobre este medio social\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><em><\/em><\/strong><strong>Los acusados<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En un prolongado di\u00e1logo que buscaba saber \u00abqu\u00e9 tienen dentro estos hombres y estas mujeres\u00bb, pudimos ver la otra cara del juicio. Todos ellos hablaron mir\u00e1ndonos a los ojos, con desparpajo, con esa extroversi\u00f3n sincera del hombre llanero.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos son algunos apartes de la entrevista:<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Luis Mor\u00edn<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfQu\u00e9 piensa ahora de aquello que sucedi\u00f3 en el Capanaparo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Cosas muy distintas a lo anterior, doctor. Esta c\u00e1rcel me ha servido para mucho. Es que no sab\u00eda c\u00f3mo eran las leyes. Yo cre\u00eda que todo era como en la llanura&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Antes de venir \u00bfqu\u00e9 ciudades conoc\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Pues Arauca, y eso que iba poco&#8230; uno por lo pobre&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; \u00bfQu\u00e9 pensaba de los indios?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; Que matarlos era como un juego y que eso no ten\u00eda castigo. Pero hoy d\u00eda ya s\u00e9 que es malo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfQu\u00e9 le ense\u00f1aron del indio?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Pues all\u00e1 los catalogan como animales salvajes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfY qui\u00e9n se lo ense\u00f1\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Pues desde peque\u00f1o. Me ense\u00f1aron que ellos son muy distintos a uno, en el modo de vestir y en todo. Pero hoy d\u00eda por medio de esta civilizaci\u00f3n ya uno sabe que son cristianos igual a uno. Yo no sospechaba eso antes.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pedro Ram\u00f3n Santana<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfPor qu\u00e9 mat\u00f3 usted a esos ind\u00edgenas?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Doctor, porque ellos son da\u00f1inos y hacen males y a m\u00ed me ense\u00f1aron eso: a odiarlos y como all\u00e1 no hay civilizaci\u00f3n como aqu\u00ed. Pero uno desde que ya piensa, empieza a darse cuenta de lo que es la vida. Uno vive en una regi\u00f3n muy olvidada. Me doy cuenta aqu\u00ed en la c\u00e1rcel porque uno se supera&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Nosotros al caer a la c\u00e1rcel hab\u00edamos unos que no sab\u00edamos firmar. Hoy en d\u00eda leemos prensa, peri\u00f3dicos, lo que nos cae.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfPor qu\u00e9 se dej\u00f3 poner preso?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; Claro, ya no somos los ingenuos de hace cuatro a\u00f1os; pero nosotros no sab\u00edamos que eso era un delito y nos quedamos cada uno dedicados a nuestras labores durante 18 d\u00edas. Luego nos capturaron. Se nos pregunt\u00f3 a nosotros y nosotros no negamos. \u00bfPor qu\u00e9? Porque cre\u00edamos que eso era una broma. Pero, hoy es otra cosa&#8230; Hoy en d\u00eda hemos reflexionado la realidad y nos damos cuenta de que cometimos un delito&#8230; Por lo que hemos aprendido aqu\u00ed en la c\u00e1rcel con unos que est\u00e1n por robo, otros por otras cosas, lo hacen ver a uno que ha vivido lejos del mundo, totalmente ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; \u00bfC\u00f3mo imaginaba antes a Colombia?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; Pues algo as\u00ed como el Llano, porque de una poblaci\u00f3n a otra hay bastante distancia y los pueblos son totalmente olvidados. Pero es ahora que he venido a darme cuenta de que hay ciudades m\u00e1s adelantadas, de que uno se dedica a leer prensa, revistas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><\/strong><strong>Una idea fija<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- Nosotros ya nos dimos cuenta de que para ser bien en la vida hay que estudiar. Nosotros buscamos aqu\u00ed en la c\u00e1rcel a los profesores que nos ense\u00f1aron. Porque es muy triste que para firmar cualquier papel, como fue el d\u00eda de la firma del poder al abogado, hayan tenido que tomar nuestras manos y firmar ayudados. Hoy d\u00eda ya no tenemos esa lidia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfUsted est\u00e1 resentido con sus padres por lo que no lo mandaron a la escuela?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- En cuanto a mis padres no, porque ellos s\u00ed tuvieron esos intereses. Hoy me doy cuenta de que desafortunadamente la regi\u00f3n est\u00e1 muy olvidada. Yo no ten\u00eda escuelas&#8230; Yo m\u00e1s bien hoy no perdono es la dejaci\u00f3n del gobierno directamente, porque sabiendo que eso es de Colombia, \u00bfpor qu\u00e9 nos tienen tan olvidados?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><\/em><strong>Mor\u00edn<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfQu\u00e9 piensa hoy de sus tres hijos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Nada m\u00e1s sino que estudien y aprendan. Pero yo soy pobre. Cuando salga de aqu\u00ed trabajar\u00e9 para darles estudio&#8230; Hace unos a\u00f1os pensaba, pues que en cuanto a eso uno por all\u00e1 es muy bruto y m\u00e1s bien lo que ambiciona es aprender del Llano y no en el estudio que es lo que le sirve a uno&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfCuando peque\u00f1o qu\u00e9 era lo que m\u00e1s ambicionaba?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8211; Aprender a amansar un potro, porque desde que nac\u00ed vi que los hombres hacen eso&#8230; Y ambicionaba conocer las estrellas para poderme guiar en el Llano. Antes yo pensaba que para qu\u00e9 le va a servir a uno un libro en el Llano, \u00bfQu\u00e9 tal ponerse a leer y no saber colear o capar novillos o nadar bien?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><\/em><strong>Ram\u00f3n Garrido<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfPor qu\u00e9 lo hizo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Yo lo \u00fanico que hice fue la matada de la indiecita y de dos indios que iban m\u00e1s muertos que vivos. Pero qu\u00e9 se imagina, si es que yo desde ni\u00f1o me hab\u00eda dado cuenta que todo el mundo mataba indios: la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito y la Marina, all\u00e1 en el Orinoco mataban a los indios y nadie se los cobraba. Solamente nosotros estamos pagando por eso.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Marcelino Jim\u00e9nez<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfQu\u00e9 ha aprendido en la c\u00e1rcel?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Que uno por medio del estudio no tiene por qu\u00e9 estar all\u00e1 en una localidad metido trabajando, porque como es ignorante, que ahora me doy cuenta, entonces no encuentra otro ambiente y tiene que dedicarse a la agricultura, \u00bfno?&#8230; All\u00e1 para uno alimentarse le toca sufrir mucho: hay que trabajar de d\u00eda y de noche, desde la una de la ma\u00f1ana continuo&#8230; Y aqu\u00ed en la ciudad hay luz el\u00e9ctrica y autom\u00f3viles. All\u00e1 para salir del pueblo a uno le cuesta mucho trabajo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><\/em><strong>Mar\u00eda Gregoria Nieves<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><em><\/em> &#8212;- Los indios siempre nos han hecho maldades&#8230; Yo creo que ya me deben dejar libre porque he sufrido mucho aqu\u00ed encerrada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfSabe leer?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- No se\u00f1or, estoy aprendiendo, pero es que yo he sido una mujer muy cerrada de la cabeza. Me ha costado mucho trabajo. Yo hago unos n\u00fameros pero es que no se me graban en la cabeza&#8230; Ay doctor, no me pregunte m\u00e1s que soy tan bruta&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><\/em><strong>Mar\u00eda Helena Jim\u00e9nez<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><em><\/em><em>&#8212;-<\/em>Yo s\u00ed aprend\u00ed a escribir en ocho meses; antes no sab\u00eda porque no hab\u00eda escuela para ir a aprender.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfQu\u00e9 piensa de los indios?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- Pues que son iguales a nosotros porque son personas. Lo \u00fanico es que les falla la cabeza. No tienen la misma inteligencia que uno. Son igual que un cristiano pero les falta lo que a uno: la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;- \u00bfUsted cu\u00e1ndo se civiliz\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>_ &#8212;- Pues aqu\u00ed en la c\u00e1rcel. Yo ya s\u00e9 leer y escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>Villavicencio, 11 de mayo de 1972<br><\/p>\n\n\n\n<p>El 27 de junio de 1972 un jurado de conciencia en Villavicencio determin\u00f3 que los acusados eran inocentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En un segundo juicio realizado en Ibagu\u00e9, ciudad lejana de los Llanos,<\/p>\n\n\n\n<p>el 6 de noviembre de 1973 fueron decretadas penas de 24 a\u00f1os de presidio para cada uno de los hombres. Las dos mujeres obtuvieron su libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jueves 8 de junio ser\u00e1n juzgados en audiencia p\u00fablica seis hombres y dos mujeres que dieron muerte con rev\u00f3lveres, hachas y garrotes a 16 indios cuivas, entre seis meses y 45 a\u00f1os de edad, en un fundo de Arauca cercano a la frontera con Venezuela. 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