{"id":4883,"date":"2024-01-29T09:39:14","date_gmt":"2024-01-29T14:39:14","guid":{"rendered":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/?p=4883"},"modified":"2024-06-27T00:12:56","modified_gmt":"2024-06-27T05:12:56","slug":"cachaco-no-sabe-baila-fandango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/01\/29\/cachaco-no-sabe-baila-fandango\/","title":{"rendered":"CACHACO NO SABE BAIL\u00c1 FANDANGO"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Medio:<\/strong> El Tiempo<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fecha:<\/strong> 24 de enero de 1969<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por:<\/strong> Germ\u00e1n Castro Caycedo \/ Fotos: Sin registro<\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00fanico que quita el ardor de la garganta reseca por la tierra que levantan cientos de pies arrastrados al comp\u00e1s del mapal\u00e9, es \u201cGuarapo e\u2019 Pi\u00f1a\u201d, que por la noche, desde antes de comenzar a bailar el fandango en la corraleja, venden hombres y mujeres en peque\u00f1as mesas, debajo de las cuales duermen los hijos sobre la tierra gris, que los contagia de su color.<\/p>\n\n\n\n<p>La negra Zunilde Portillo ten\u00eda su puesto en una esquina de los palcos y a media noche, cuando la gente solo bebe ron blanco, hab\u00eda vendido 12 pesos&#8230; Meti\u00f3 la mano sucia entre un barril con hielo y sirvi\u00f3 un vaso. A cinco pasos se alcanzaba a sentir el olor agrio de la pi\u00f1a que sal\u00eda de la superficie de la mesa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAj\u00e1, cachaco, y por qu\u00e9 suda tanto, si no hace tanto cal\u00f3?&#8230; ll\u00e9vame a bail\u00e1 que la venta es una\u2026 pero me tiene t\u00fa que compr\u00e1 vela. El paquetico vale do\u2019 peso y alcanza para media hora\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>TERESA POPANA<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Y comenz\u00f3 a moverse la cintura de Zunilde con una cadencia suave pero extraordinaria. Posiblemente como las de Teresa Popana y Pola Bertel hace 120 a\u00f1os en Sincelejo, o como la de Mar\u00eda Varilla aqu\u00ed en Monter\u00eda, cuando finalizaba el siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La negra Mar\u00eda Varilla fue tambi\u00e9n una de las mujeres que inmortalizaron el fandango en las noches de corraleja\u2026 \u201cEra una varilla\u201d y arruin\u00f3 a muchos ganaderos que siempre se pelearon por bailar con ella&#8230; \u201cEl que m\u00e1s billetes de a cien me de para amarrar las velas es el que baila conmigo\u201d, dec\u00eda, y tomaba el manojo que terminaba por quemarse cuando estas se acababan.<\/p>\n\n\n\n<p>La banda central de San Pelayo se subi\u00f3 a la plataforma, en el centro de la plaza, a las 9 de la noche y comenz\u00f3 a tocar sin descanso hasta las doce y media, cuando hizo una pausa de media hora. A la una continu\u00f3 y termin\u00f3 a las tres, cuando la olla colocada en el centro del tablado iba a\u00fan por la mitad. Al iniciar la fiesta todo el pueblo, entr\u00f3 con dos botellas de ron blanco. Una para la pareja y otra para la banda, que con una totuma beb\u00eda entre nota y nota de \u201cLa Ca\u00f1aguatera\u201dy \u201cFlor de Guayac\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"435\" height=\"593\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_7084.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5329\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_7084.jpg 435w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_7084-220x300.jpg 220w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_7084-70x95.jpg 70w\" sizes=\"auto, (max-width: 435px) 100vw, 435px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>ESPERMA CANDENTE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Zunilde mov\u00eda la cintura y arrastraba los pies, marcando el ritmo del bombo y de las bombardinas. Sus senos descarnados volvieron a vivir despu\u00e9s de muchos a\u00f1os por el sudor que les peg\u00f3 a mi espalda, mientras el brazo que llevaba el paquete de velas comenzaba a llenarse de la esperma candente que chorreaba y le ampollaba la piel. Pero no dec\u00eda nada. Ni una sola palabra&#8230; parec\u00eda un frenes\u00ed. Ten\u00eda los ojos saltados y la boca abierta. Al pasar por el lado de los curiosos las velas chisporroteaban al chamuscar la cara a los que la acercaban a la fila h\u00fameda de sudor.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las caras estaban lavadas y las cabezas de los hombres totalmente blancas por la esperma que ca\u00eda de los manojos de velas que sosten\u00edan en alto las mujeres, y que apagaban dos segundos al terminar cada pieza, \u201cpa\u2019 economiz\u00e1 fandango\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>RON DULCE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las caderas de la negra, huesudas, estaban pegadas al vestido por la transpiraci\u00f3n y se mov\u00edan de arriba a abajo a medida que daba los pasos cortos. Entre las arrugas de la cara brillaba la luz de las velas. La botella de ron blanco, que pasaba de mano en mano se escurr\u00eda del fondo al pico al cogerla y a esa hora comenzaba a saber a gasolina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCachaco, pa\u2019 bail\u00e1 bien tu tiene que no levant\u00e1 lo pie del suelo. Arratra la palma y mueve la cadera&#8230; \u00a1se baila con la cadera y dejando el hombro quieto, cachaco\u2019 el carajo!\u201d. Las caras de la multitud que observaba pasaban como cuando uno va en un carrusel y produc\u00edan mareo. Todo el mundo sonre\u00eda y gritaba. No se o\u00eda nada fuera de la banda y los gritos de la multitud&#8230; el aire caliente sal\u00eda de abajo mezclado con una nube de tierra, y la esperma de las velas de Zunilde comenzaba a ampollarme la espalda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>FANDANGO CALIENTE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Al salir de all\u00ed, la gente se pegaba a los brazos, al pecho, a la espalda porque todo el mundo estaba empapado de fandango caliente&#8230; Las mujeres, que bailaban por la orilla de la fila, agachaban el manojo de velas cogido con un pa\u00f1uelo por la parte de abajo, para que los borrachos no las tocaran, y los hombres con su sombrero trenzado diecinueve, se agarraban la nuca cuando empinaban el frasco de ron.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pelayeros no dejaron de tocar. Ten\u00edan los labios hinchados y enrojecidos en la punta, y a cada minuto se inclinaban uno por uno sobre la olla para llenar la totuma, que volv\u00eda a caer salpicando ron caliente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cTENGO CONTENTO\u201d<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El fandango, despu\u00e9s de los toros, tiene una fuerza folcl\u00f3rica extraordinaria porque el coste\u00f1o lo baila con el coraz\u00f3n. Lo siente y prefiere no hablar porque tiene la cabeza en otro sitio. Dura entre seis y ocho horas continuas&#8230; Cuando termina, las gentes que han venido de otros pueblos duermen en hamacas que cuelgan en los palcos de la corraleja, si a\u00fan el ron, que se han comenzado a beber al mediod\u00eda, y los pisones les dejan un segundo de lucidez. Si no, la tierra gris de la corraleja, que al d\u00eda siguiente se volver\u00e1 a levantar en nubes cuando salgan los toros, es el mejor colch\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHac\u00eda cuatro a\u00f1os que no bailaba y tengo contento. A lo sesenta y ocho que tengo me siento joven&#8230; pero t\u00fa tiene cintura e\u2019 palo. Cachaco no sabe bail\u00e1 fandango\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Medio: El Tiempo Fecha: 24 de enero de 1969 Por: Germ\u00e1n Castro Caycedo \/ Fotos: Sin registro Lo \u00fanico que quita el ardor de la garganta reseca por la tierra que levantan cientos de pies arrastrados al comp\u00e1s del mapal\u00e9, es \u201cGuarapo e\u2019 Pi\u00f1a\u201d, que por la noche, desde antes de comenzar a bailar el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145],"tags":[],"class_list":["post-4883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-qr"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4883"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5334,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4883\/revisions\/5334"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}