{"id":7494,"date":"2026-08-25T18:38:55","date_gmt":"2026-08-25T23:38:55","guid":{"rendered":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/?page_id=7494"},"modified":"2026-08-30T18:09:59","modified_gmt":"2026-08-30T23:09:59","slug":"cronicas-german-castro-caycedo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/cronicas-german-castro-caycedo\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"gb-element-3d6689d8\">\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-base-3-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-1\" style=\"background-color:#b5502f\">Cr\u00f3nicas<\/h1>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"gb-element-85e03c06\">\n<div>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"435\" class=\"gb-media-05d39695\" alt=\"\" title=\"Germ\u00e1n Castro\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/german3.jpg\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/german3.jpg 600w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/german3-300x218.jpg 300w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/german3-131x95.jpg 131w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\">\n<\/div>\n\n\n\n<div>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEscribir una cr\u00f3nica es narrar. Narrar la vida, contar historias, pero contarlas bien. Contar bien es avanzar por sobre los picos altos de las historias: ir de un momento intenso a otro: se llaman \u201ccl\u00edmax\u201d, y si se engarzan uno con otro, aparece algo que se llama \u201critmo\u201d, y si se logra el ritmo, ya el lector es tuyo. Y frente al ritmo debe aparecer el contraste. Es que la vida es un contraste permanente: la vida y la muerte, el amor y el odio. Y m\u00e1s all\u00e1 del contraste est\u00e1 el tiempo \u00bfCu\u00e1nto transcurri\u00f3 durante aquel atardecer? Ese tiempo hay que paladearlo con detalles: se llama manejo del tiempo dram\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center alignwide\">Cr\u00f3nica y estrategia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por: Germ\u00e1n Castro Caycedo<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso que as\u00ed como para trabajar en la historia de una porci\u00f3n de la tierra el ge\u00f3logo necesita apoyarse en los conocimientos de mineralogistas, qu\u00edmicos, matem\u00e1ticos, f\u00edsicos, paleont\u00f3logos, bot\u00e1nicos, zo\u00f3logos, top\u00f3grafos, meteor\u00f3logos, ocean\u00f3grafos, el cronista debe tener contacto con personas de cuanta disciplina exista para consultarlas. No se debe escribir una cr\u00f3nica period\u00edstica sin haberse cerciorado de detalles en torno al mundo al cual se penetra en cada trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se hace as\u00ed, el resultado ser\u00e1 una informaci\u00f3n con gran eficiencia. Ah\u00ed est\u00e1 el secreto de la credibilidad. All\u00ed est\u00e1 parte de la calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para rehacer la historia de cinco j\u00f3venes que quedaron atrapados dentro de una caverna en la zona de Zapatoca, Santander, y permanecieron all\u00ed diecisiete d\u00edas sin comer, luego de lo cual fueron rescatados casi sin vida, el trabajo de campo comenz\u00f3, desde luego, por localizarlos en su pueblo a trav\u00e9s del tel\u00e9fono. Por aquel medio obtuve sus primeros recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero antes de ir all\u00ed, consult\u00e9 con un espele\u00f3logo (experto en cavernas), con un bi\u00f3logo especialista en murci\u00e9lagos. Como en aquellos primeros contactos telef\u00f3nicos dos de ellos dijeron que al final todos alucinaban, escuch\u00e9 a un neurosiquiatra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que el tiempo del relato abarcaba un arco de diecisiete d\u00edas en la oscuridad total, calcul\u00e9 que bien podr\u00edan ser escenas del teatro negro de Praga que ya conoc\u00eda. No obstante, consult\u00e9 con el director Jorge Al\u00ed Triana que se form\u00f3 all\u00ed y \u00e9l me explic\u00f3 la t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n me asesor\u00e9 de un monta\u00f1ista. Quer\u00eda saber qu\u00e9 equipos deben llevarse a una caverna para transitar por all\u00ed. Los j\u00f3venes, desde luego no lo sab\u00edan, pero este detalle era importante para en el relato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez con esta informaci\u00f3n viaj\u00e9 a la zona. All\u00ed habl\u00e9 con cada uno de ellos en sus casas durante un par de d\u00edas. Al final escog\u00ed a los m\u00e1s locuaces y fui con ellos a la caverna. En el camino tom\u00e9 nota de las frutas que se cultivan en la regi\u00f3n, de la cercan\u00eda de hatos de vacas o atajos de mulas, temperatura media exterior, temperatura permanente dentro de la caverna, altitud, orientaci\u00f3n, r\u00e9gimen de lluvias, plagas e insectos, como complemento de lo que hab\u00eda acopiado anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos nuevos materiales me permitir\u00edan, no solamente describir la atm\u00f3sfera subterr\u00e1nea, sino precisar la clase de murci\u00e9lagos que habitaban en la zona en la cual quedaron atrapados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n, preguntarle a los protagonistas si se hab\u00edan familiarizado con ellos de acuerdo con el tipo de vuelo que captaban cuando aquellos cruzaban por cerca de sus caras. En ese momento logr\u00e9 establecer los tipos de murci\u00e9lagos que habitaban en aquella caverna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta forma, cuando habl\u00e9 con ellos, les escuch\u00e9 decir que siempre les cayeron sobre la cabeza y los hombros residuos de guayabas. Eso me permiti\u00f3 establecer, por ejemplo, que hab\u00edan quedado atrapados en una zona habitada por una comunidad de murci\u00e9lagos frug\u00edvoros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos hablaron de vampiros, pero, \u00bfpor qu\u00e9 nunca los tacaron si aquellos se nutren de sangre? Sencillamente porque los vampiros no atacan al ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la caverna surgieron las secuencias m\u00e1s din\u00e1micas de cada relato: cuando se logra llevar a los personajes hasta los lugares donde ocurrieron los hechos, all\u00ed ya no est\u00e1n recordando sino viviendo intensamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, adem\u00e1s, bien hacer en periodismo es saber contar. Cuando uno estructura una nota est\u00e1 contando una historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para contar bien, entre otras cosas, hay que tener abundancia de informaci\u00f3n. Si hay super\u00e1vit no es necesario inventar nada. De eso se trata el periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Visto desde otro \u00e1ngulo, una cr\u00f3nica debe registrar el ambiente del lugar donde ocurren los hechos. Ese ambiente tambi\u00e9n tiene que ver con el mundo de las sensaciones que capta el ser humano a trav\u00e9s de los \u00f3rganos de los sentidos. Por eso acostumbro a acoger en los relatos, colores, sabores, olores, texturas, sonidos.<\/p>\n\n\n\n<style data-wp-block-html=\"css\">\n.cronica-detalle {\n    margin: 24px 0;\n}\n.cronica-detalle summary {\n    cursor: pointer;\n    list-style: none;\n    display: inline-flex;\n    align-items: center;\n    gap: 8px;\n    background-color: #B5502F;\n    color: #FFFFFF;\n    font-weight: 700;\n    font-size: 15px;\n    text-transform: uppercase;\n    letter-spacing: 0.5px;\n    padding: 12px 24px;\n    border-radius: 30px;\n    transition: background-color 0.2s ease;\n}\n.cronica-detalle summary::-webkit-details-marker {\n    display: none;\n}\n.cronica-detalle summary::after {\n    content: \"\u2193\";\n    transition: transform 0.2s ease;\n}\n.cronica-detalle[open] summary::after {\n    transform: rotate(180deg);\n}\n.cronica-detalle summary:hover {\n    background-color: #963f24;\n}\n.cronica-detalle[open] summary {\n    margin-bottom: 16px;\n}\n@media (max-width: 768px) {\n    .cronica-detalle summary {\n        width: 100%;\n        justify-content: center;\n        font-size: 14px;\n    }\n}\n.cronica-detalle:not([open]) summary ~ * {\n    display: none !important;\n}\n.cronica-detalle {\n    text-align: center;\n}\n.cronica-detalle p {\n    text-align: left;\n}\n<\/style>\n\n<details class=\"cronica-detalle\">\n<summary>Seguir leyendo<\/summary>\n\n<h2 style=\"text-align:center;\">COLORES<\/h2>\n\n<p>En El Hurak\u00e1n uno de los lugares donde fue escenificada parte importante de aquella historia, es la selva pantanosa de El Dari\u00e9n, al Sur del Golfo de Urab\u00e1.<\/p>\n\n<p>Como resulta fundamental tener una vivencia personal en cada escenario, viv\u00ed una semana en aquel lugar. De regreso, habl\u00e9 con un ornit\u00f3logo especialista en la zona, con un bot\u00e1nico, con un m\u00e9dico historiador para establecer qu\u00e9 enfermedades encontraron all\u00ed los conquistadores y cu\u00e1les llegaron posteriormente a Am\u00e9rica. Despu\u00e9s habl\u00e9 con un m\u00e9dico salubrista. La descripci\u00f3n de s\u00edntomas y signos de cada enfermedad me permitir\u00eda penetrar dentro de los enfermos.<\/p>\n\n<p>A la vivencia personal agregu\u00e9 una entrevista con el pintor David Manzur. Se trataba de \u00abvestir\u00bb el relato y comenc\u00e9 por indagar acerca de colores, tonalidades, coloraciones, efectos. En el primer caso se trataba del verde.<\/p>\n\n<p>En la selva hab\u00eda paseado la mirada de arriba abajo por la vegetaci\u00f3n para registrar en mi memoria los cambios de luces y tonalidades a las diferentes alturas. Combinando la experiencia personal con las ense\u00f1anzas del maestro, escrib\u00ed:<\/p>\n\n<p>\u00abLa gran vegetaci\u00f3n es verde. Arriba, en el contraluz, verde manzana, verde lechuga, verde turquesa, verde sabia, pero a medida que uno sigue bajando la vista, la luminosidad empobrece gradualmente y entonces la sinfon\u00eda va decreciendo: verde musgo, verde oliva, verde monta\u00f1a\u00bb.<\/p>\n\n<p>En otra fase del trabajo de campo, me embarqu\u00e9 en el buque escuela Gloria de la Armada Nacional durante un mes, tiempo que dur\u00f3 su traves\u00eda por el Caribe. La ruta era la misma que hac\u00edan los buques a la vela que ven\u00edan de Espa\u00f1a en el Siglo Diecis\u00e9is. En El Gloria buscaba aprender de velas, de m\u00e1stiles, de jarcia, de cubierta, de amuras\u2026 Pero tambi\u00e9n, sentir la sensaci\u00f3n de soledad y lejan\u00eda para entender mejor las vivencias de los Cronistas de Indias.<\/p>\n\n<p>Los colores cambiantes del mar d\u00eda tras d\u00eda me permitir\u00edan manejar conceptos como el tiempo y la distancia en algo tan desconocido para m\u00ed como ciertas intimidades de ese mar.<\/p>\n\n<p>La fecha en que zarpamos de Hamilton, Bermuda, el d\u00eda era gris. El maestro Manzur me hab\u00eda ense\u00f1ado que el gris es la neutralizaci\u00f3n de tres colores: amarillo, azul, rojo. Algo indefinible.<\/p>\n\n<p>\u2014 \u00bfQuienes lo manejaron con maestr\u00eda?<\/p>\n\n<p>\u2014 Rubens, Zurbar\u00e1n, Vel\u00e1zquez, Murillo\u2026<\/p>\n\n<p>Finalmente, a m\u00ed el gris me entristece.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00abD\u00eda gris. Hacia las once, el color del cielo se hab\u00eda regado totalmente sobre la superficie de la mar, sin ondas, reposada y caliente. Era un gris luminoso e imponderable como los que manejaban Vel\u00e1zquez y Murillo. As\u00ed, un gris total. (\u00bfRubens? \u00bfZurbar\u00e1n?) Un gris salido de la gran paleta de la naturaleza que ahora no solamente neutralizaba los colores sino los sentimientos\u00bb.<\/p>\n\n<p>Cuando comienzo a escribir, experimento algo parecido a los instantes en que revelo un rollo fotogr\u00e1fico, o miro en el visor de la c\u00e1mara la impresi\u00f3n de la fotograf\u00eda captada: all\u00ed vuelvo a vivir las sensaciones del trabajo de campo: la emoci\u00f3n, el miedo, la soledad, y eso es lo que finalmente uno transmite a trav\u00e9s de cada escrito.<\/p>\n\n<p>Con este fin, antes de comenzar a escribir colgu\u00e9 frente a la computadora un trozo de lienzo con la degradaci\u00f3n de azules hecha por una pintora caribe\u00f1a. All\u00ed identifiqu\u00e9 la coloraci\u00f3n del Mar de los Zargazos. El siguiente paso era, entonces, averiguar cuanto m\u00e1s pudiera sobre el azul.<\/p>\n\n<p>Manzur me hab\u00eda explicado, por ejemplo, que el azul irradia en la medida en que se le mezcle con el blanco. Dijo tambi\u00e9n que el azul ultramarino fue utilizado en la Edad Media por los Hermanos de Limburgo para pintar las capas de los Luises de Francia.<\/p>\n\n<p>En una enciclopedia del color encontr\u00e9 que aquel es el mismo que aflora en los Libros de Horas y en el del Duque de Berry.<\/p>\n\n<p>Finalmente busqu\u00e9 en un diccionario de sin\u00f3nimos, y para complementar, consult\u00e9 en una enciclopedia de her\u00e1ldica otros nombres que se dan al azul.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00abTercer d\u00eda: el mar amaneci\u00f3 azul. Un azul tan profundo como no lo hab\u00eda visto en mi vida. All\u00ed comprend\u00ed por qu\u00e9 a ese tono concentrado le dicen azul ultramarino, que es el mismo que utilizaron los hermanos de Limburgo para darle vida a las capas de los Luises de Francia. Es el de las ilustraciones medievales de los Libros de Horas y el del c\u00e9lebre libro del duque de Berry: azul oscuro, transparente, que mezclado con el reflejo del blanco de algunas nubes bajas que flotaban a esa hora, empez\u00f3 a irradiar tanto que termin\u00f3 por inundarlo todo. Entonces la cubierta lustrosa dej\u00f3 de ser gris y pareci\u00f3 adquirir ese sabor a \u00edndigo, a azur, a a\u00f1il que contagi\u00f3 a las cortes francesas\u2026\u00bb.<\/p>\n\n<p>En otra secuencia me apoy\u00e9 en el manejo de los colores para darle al relato un tinte pol\u00edtico.<\/p>\n\n<p>Durante la navegaci\u00f3n, el Capit\u00e1n de Nav\u00edo Sigifredo Velandia me explic\u00f3 algo acerca del espectro solar. Luz y colores. Descomposici\u00f3n de la luz en el agua y su longitud de onda. En el siguiente orden, los colores van desapareciendo a medida que el mar se hace m\u00e1s profundo:<\/p>\n\n<p>Rojo \u2013 amarillo \u2013 naranja \u2013 verde \u2013 azul \u2013 violeta \u2013 morado<\/p>\n\n<p>Y los colores ant\u00edpodas:<\/p>\n\n<p>Azul \u2013 naranja \u2013 rojo \u2013 verde<\/p>\n\n<p>Por su parte, Elvira Alvarado, una bi\u00f3loga marina, me hab\u00eda ense\u00f1ado que la coloraci\u00f3n verdosa del Mar Caribe obedece a que all\u00ed las aguas azules est\u00e1n invadidas por una especie de polen amarillo que viene de la vegetaci\u00f3n en tierra. Polen que significa el primer eslab\u00f3n de la cadena de alimentos en el mar. Lo llaman \u00abplanton\u00bb.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00abBuceando a tres metros de profundidad, Hamir Gonz\u00e1lez, un teniente de fragata, se cort\u00f3 una mano. Su sangre se ve\u00eda verde, era verde, flu\u00eda verde. Pens\u00e9 por un momento que si en el Caribe se puede asociar al amarillo con la vida, la muerte debe ser verde como sus aguas, colmadas con la sangre que empez\u00f3 a mancharlo el amanecer del 12 de octubre de 1492\u00bb.<\/p>\n\n<p style=\"text-align:center;\">* * * *<\/p>\n\n<p>En \u00abLa Noche de las Lanzas\u00bb, parte de los escenarios son la selva amaz\u00f3nica, zona ecuatorial, donde el sol cae absolutamente vertical.<\/p>\n\n<p>En algunas secuencias utilic\u00e9 la luz y el color para manejar el tiempo dram\u00e1tico del relato, puesto que en el Ecuador se ve perfectamente c\u00f3mo se va descomponiendo la luz a medida que transcurre el d\u00eda.<\/p>\n\n<p>Visto desde esta perspectiva es posible comprobar como el d\u00eda est\u00e1 determinado por la manera como se alejan, o se acercan el azul de la noche y el rojo del sol, por lo cual, para determinar las horas del d\u00eda, los ind\u00edgenas no miran la posici\u00f3n del sol sino el color de las nubes y las aguas de los r\u00edos.<\/p>\n\n<p>Es decir, conocen tan bien como Goethe el espectro solar, a pesar de no saber qui\u00e9n fue aquel personaje.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 hora es? Las cinco de la ma\u00f1ana porque el cielo es azul. Un poco despu\u00e9s ser\u00e1n las seis: el azul va desapareciendo y el r\u00edo se ve azul verdoso. A las siete es amarillo verdoso, y a las nueve, amarillo. Al mediod\u00eda, la luz blanca hiere la vista. A esa hora el sol cae a plomo sobre la selva. A la una de la tarde el aire es amarillo naranja. A las dos, naranja. A las tres, rojo, y se mantiene as\u00ed hasta las cuatro y media, casi las cinco, cuando cambia a naranja rojizo: arreboles.<\/p>\n\n<p>A partir de all\u00ed comienza a acercarse la noche azul que va mezcl\u00e1ndose con el rojo. Por eso, despu\u00e9s de las cinco el espacio es rojo viol\u00e1ceo. A las seis, violeta. A medida que crece el azul, el violeta palidece, y un poco despu\u00e9s de las seis desaparece, y nuevamente todo se ve azul.<\/p>\n\n<p>Es la noche.<\/p>\n\n<p>\u00abUna ma\u00f1ana, m\u00e1s arriba de las nubes amarillas se escuch\u00f3 el ronquido de un avi\u00f3n. Dio vueltas y se perdi\u00f3 nuevamente. El avi\u00f3n regres\u00f3 al d\u00eda siguiente y flot\u00f3 all\u00ed encima, yendo y viniendo, desde el amarillo verdoso hasta el amarillo\u00bb.<\/p>\n\n<h2 style=\"text-align:center;\">SONIDOS<\/h2>\n\n<p>Como muchas vivencias personales correspond\u00edan a selvas diferentes a la del Dari\u00e9n, tom\u00e9 una grabadora Nagra-5, sonido brillante y limpio, viaj\u00e9 a la zona y all\u00ed e intent\u00e9 captar los sonidos en el ambiente, tanto de d\u00eda como de noche. Al regresar, consult\u00e9 con el ornit\u00f3logo Bernardo Ortiz, experto aves de la zona.<\/p>\n\n<p>Corolario: nada es igual a nada, a\u00fan cuando se parezcan. No es lo mismo la selva amaz\u00f3nica que la del Dari\u00e9n. Los sonidos de la selva durante el d\u00eda son unos y por las noches, otros.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00abLa selva es una caja de sonidos persistentes. Todos nuevos, todos extra\u00f1os y diferentes de d\u00eda y de noche. La mayor\u00eda son el idioma de los p\u00e1jaros que, por ejemplo, dicen de d\u00eda \u00abpich\u00ed\u00bb o de noche \u00abcurrucut\u00fa\u00bb.<\/p>\n\n<p>\u00ab\u2026. y se escucha de golpe el tuto-tuto\u00bb permanente de un p\u00e1jaro que se llama\u2026\u00a1Tuto!. Otros dicen, \u00abpripr\u00e1-pripr\u00e1\u00bb, \u00abajaiajaja\u00bb, \u00abtirotiro\u00e9\u00bb, \u00abcratucr\u00e1aa\u00bb, \u00abtu\u00edii \u2013 tu\u00edii\u00bb, \u00abpetu\u00e9\u00bb, \u00abguaco-guaco\u00bb, sonidos elementales ante los de virtuosos como el Sinsonte, pero de todas maneras, sonidos extra\u00f1os porque all\u00ed cantan o graznan al tiempo, hormigueros, soledades, pavas, guacharacas, halcones, paujiles, pericos, guacamayos, mart\u00edn-pescadores, corretroncos, horneros, atrapamoscas, loros, cacambras, cucaracheros\u00bb.<\/p>\n\n<p>En este caso, el sonido no solamente es descrito mediante la utilizaci\u00f3n de la onomatopeya del canto de los p\u00e1jaros, sino ese acerbo, esa cantidad de nombres que al recopilarlos parecen tener una m\u00e9trica, una rima\u2026 Una musicalidad.<\/p>\n\n<p>Musicalidad que proviene del mundo de las palabras. Es que, me parece que en algunas \u00e1reas de la cr\u00f3nica se trata de lograr una especie de unidad mel\u00f3dica, una especie de curva mel\u00f3dica que marque el son, que gobierne la cadencia.<\/p>\n\n<p>La musicalidad lograda mediante la repetici\u00f3n de palabras que se recalcan con la intenci\u00f3n de amplificar, tanto su sonoridad como su significado, posiblemente equivalga a alguna melod\u00eda.<\/p>\n\n<p>En la narrativa no-ficci\u00f3n, es necesario trabajar en funci\u00f3n de cierta musicalidad, para lo cual es definitivo el manejo de la sintaxis: la puntuaci\u00f3n, la utilizaci\u00f3n de signos, de manera que sea posible desentra\u00f1ar estados an\u00edmicos de ciertas entonaciones al hablar.<\/p>\n\n<h2 style=\"text-align:center;\">OLORES<\/h2>\n\n<p>La selva es un mundo de olores temprano en la ma\u00f1ana y al atardecer. Al regreso de un viaje investigu\u00e9 con un experto en aromas quien confirm\u00f3 c\u00f3mo al comienzo los olores tienen fuerza, pero a medida que transcurre el tiempo va bajando la intensidad, aunque persiste el cuerpo de cada perfume. Luego ese olor comienza desaparecer. Se llama desenlace, pero lo hace pasando nota por nota con una gran armon\u00eda, desde lo m\u00e1s concentrado hasta lo tenue. Igualmente que los olores tienen car\u00e1cter.<\/p>\n\n<p>En la selva hab\u00eda asociado los olores a cosas identificables por m\u00ed, como el de algunas iglesias (incienso), una dentister\u00eda, una carpinter\u00eda. Al fin y al cabo parte de los productos qu\u00edmicos y farmac\u00e9uticos vienen de la s\u00edntesis de elementos de la naturaleza.<\/p>\n\n<h3>Resultado:<\/h3>\n\n<p>\u00abVinieron \u00e9pocas de sequ\u00eda y se fueron, y despu\u00e9s lluvias y lluvias, y r\u00edos inmensos, perfume de plantas que florecen con la humedad que deja la borrasca.<\/p>\n\n<p>\u00abCuando florecen, aumentan las mariposas y al comienzo del d\u00eda se concentran en la selva todos los olores. A las cinco de la ma\u00f1ana se siente la fuerza: perfume de flores que huelen a frutas, a cidronela, a canela, a artemisa, a nuez moscada, a comino, a coriandro, a \u00e1mbar, a an\u00eds, a vainilla, a estrag\u00f3n, a laurel, a or\u00e9gano, a menta, a bergamota. Perfumes verdes, espumosos, c\u00e1lidos, frescos, carrasposos. Olores grasosos, olores polvosos como el talco, picantes como la pimienta. Seg\u00fan el car\u00e1cter de cada aroma, a las cinco y media la selva parece oler a musgo, a hierba dulce, a carpinter\u00eda, a dentister\u00eda, a iglesia, a funeraria, a gelatina de fresas\u2026 a colorete de mujer.<\/p>\n\n<p>\u00abSobre las seis y media baja la intensidad pero persiste el cuerpo de cada perfume y, diga usted, a las ocho, empieza a desaparecer. Es el desenlace de las fragancias que han pasado, nota por nota, desde lo intenso hasta lo vol\u00e1til, decreciendo con una armon\u00eda que solo logra la sabidur\u00eda de la naturaleza.<\/p>\n\n<p>\u00abA las nueve no hay olores. Ellos regresan con el mismo vigor a eso de las cinco de la tarde, cuando aqu\u00ed ya es de noche. A las seis el indio se cuela en su casa de hojas de palma y comienza a cabecear y luego a so\u00f1ar con la relaci\u00f3n pasional de las flores y las mariposas, en esta selva que, definitivamente, es lujuria.<\/p>\n\n<\/details>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<div>\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-base-3-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-2\" style=\"background-color:#b5502f\">Cr\u00f3nicas de Germ\u00e1n Castro Caycedo<\/h1>\n<\/div>\n\n\n\n<div><div class=\"gb-looper-8e07964a\">\n<div class=\"gb-loop-item gb-loop-item-8304c256 post-5038 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-qr\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"350\" data-media-id=\"5039\" class=\"gb-media-67c7306d\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Viaje-a-la-macarena.jpg\" alt=\"EN LA L\u00cdNEA DE FUEGO\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Viaje-a-la-macarena.jpg 750w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Viaje-a-la-macarena-300x140.jpg 300w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Viaje-a-la-macarena-170x79.jpg 170w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" title=\"\">\n\n\n\n<h2 class=\"gb-text gb-text-aa4b9f30\"><a href=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/03\/05\/en-la-linea-de-fuego\/\">EN LA L\u00cdNEA DE FUEGO<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"gb-text gb-text-25f61e39\">5 marzo, 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"gb-text\">Medio: Revista Cromos Fecha: 14 de agosto de 2006 Por: Germ\u00e1n Castro Caycedo \/ Fotos: Fredy G\u00f3mez Veinticuatro horas antes de que una mina sembrada por las Farc matara a seis erradicadores, Germ\u00e1n Castro Caycedo se adentro en el epicentro de la guerra contra la coca en este Parque Natural. Vivencias junto al grupo Jungla<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"gb-loop-item gb-loop-item-8304c256 post-4965 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-qr\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1621\" height=\"1240\" data-media-id=\"5094\" class=\"gb-media-67c7306d\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1.jpg\" alt=\"OBLIGADO A PREGUNTAR: 36 HORAS EN EL CORAZ\u00d3N DE LA SUBVERSI\u00d3N\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1.jpg 1621w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-300x229.jpg 300w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-1024x783.jpg 1024w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-768x587.jpg 768w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-1536x1175.jpg 1536w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-1140x872.jpg 1140w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-124x95.jpg 124w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-70x55.jpg 70w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Fotos-obligado-a-preguntar-1_pages-to-jpg-0001-1-700x535.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 1621px) 100vw, 1621px\" title=\"\">\n\n\n\n<h2 class=\"gb-text gb-text-aa4b9f30\"><a href=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/02\/17\/obligado-a-preguntar\/\">OBLIGADO A PREGUNTAR: 36 HORAS EN EL CORAZ\u00d3N DE LA SUBVERSI\u00d3N<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"gb-text gb-text-25f61e39\">17 febrero, 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"gb-text\">Medio: El Siglo Fecha: mayo de 1980 Por: Germ\u00e1n Castro Caycedo \/ Fotos: Germ\u00e1n Castro Caycedo Portada: El testimonio m\u00e1s directo sobre el acontecimiento pol\u00edtico m\u00e1s importante del a\u00f1o -la emergencia a primer plano del M-19- est\u00e1 contenido en las entrevistas exclusivas de Germ\u00e1n Castro con Jaime Bateman Cay\u00f3n, comandante general de ese movimiento clandestino.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"gb-loop-item gb-loop-item-8304c256 post-4963 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-qr\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"350\" data-media-id=\"5363\" class=\"gb-media-67c7306d\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-22.jpg\" alt=\"VIDEO | MAGDALENA MEDIO\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-22.jpg 750w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-22-300x140.jpg 300w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-22-170x79.jpg 170w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" title=\"\">\n\n\n\n<h2 class=\"gb-text gb-text-aa4b9f30\"><a href=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/02\/17\/video-magdalena-medio\/\">VIDEO | MAGDALENA MEDIO<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"gb-text gb-text-25f61e39\">17 febrero, 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"gb-text\">16 de abril de 1984 En la d\u00e9cada de los 80, Colombia enfrentaba un momento cr\u00edtico en su historia, marcado por el conflicto armado y los esfuerzos del gobierno por encontrar caminos hacia la paz. En este contexto, el programa Enviado Especial se aventur\u00f3 en el Magdalena Medio, una regi\u00f3n emblem\u00e1tica por su intensa actividad<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"gb-loop-item gb-loop-item-8304c256 post-4961 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-qr\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"350\" data-media-id=\"5389\" class=\"gb-media-67c7306d\" src=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-33.jpg\" alt=\"TRECE A\u00d1OS DE DEMENCIA\" srcset=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-33.jpg 750w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-33-300x140.jpg 300w, https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/BeFunky-design-33-170x79.jpg 170w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" title=\"\">\n\n\n\n<h2 class=\"gb-text gb-text-aa4b9f30\"><a href=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/2024\/02\/17\/trece-anos-de-demencia\/\">TRECE A\u00d1OS DE DEMENCIA<\/a><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"gb-text gb-text-25f61e39\">17 febrero, 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"gb-text\">Medio: El Tiempo &#8211; Lecturas Dominicales Fecha: 03 de marzo de 2002 Por: Germ\u00e1n Castro Caycedo \/ Fotos: Richard Emblin Como transmitiendo un partido de f\u00fatbol, la chica de la televisi\u00f3n dec\u00eda que en aquella casa de Suba, extramuros de Bogot\u00e1, hab\u00edan hecho grandes t\u00faneles, no solo en busca de toneles rellenos de d\u00f3lares sino<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<div class=\"gb-element-c315f84e gb-query-loop-pagination\">\n\n<nav class=\"gb-query-page-numbers-7de4aa82\"><span aria-current=\"page\" class=\"page-numbers current\">1<\/span>\n<a class=\"page-numbers\" href=\"?query-16bf67f2-page=2\">2<\/a>\n<a class=\"page-numbers\" href=\"?query-16bf67f2-page=3\">3<\/a>\n<a class=\"page-numbers\" href=\"?query-16bf67f2-page=4\">4<\/a>\n<span class=\"page-numbers dots\">&hellip;<\/span>\n<a class=\"page-numbers\" href=\"?query-16bf67f2-page=15\">15<\/a><\/nav>\n\n\n<a class=\"gb-text gb-text-ff879ca5\" href=\"\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7494?query-16bf67f2-page=2\">Siguente<\/a>\n<\/div>\n\n\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00f3nicas \u00abEscribir una cr\u00f3nica es narrar. Narrar la vida, contar historias, pero contarlas bien. Contar bien es avanzar por sobre los picos altos de las historias: ir de un momento intenso a otro: se llaman \u201ccl\u00edmax\u201d, y si se engarzan uno con otro, aparece algo que se llama \u201critmo\u201d, y si se logra el ritmo, &#8230; <a title=\"Cr\u00f3nicas\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/cronicas-german-castro-caycedo\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Cr\u00f3nicas\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-7494","page","type-page","status-publish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7494"}],"version-history":[{"count":26,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7494\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7607,"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7494\/revisions\/7607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/germancastrocaycedo.co\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}